
Especialista advierte que el riesgo sísmico aumentó en la provincia
Víctor Alejandro Fuentes, aseguró que La Rioja incrementó su categoría de riesgo sísmico en los últimos años.
Tras el devastador terremoto ocurrido en Venezuela, el profesor y magíster en Geografía, especialista en Cambio Climático y Desarrollo Humano, Víctor Alejandro Fuentes, analizó la situación sísmica de Argentina y advirtió que La Rioja integra una región con riesgo permanente, por lo que consideró indispensable fortalecer la educación y la preparación ciudadana frente a este tipo de fenómenos naturales.
En declaraciones a Radio La Torre, Fuentes explicó que la tragedia ocurrida en Venezuela deja importantes enseñanzas sobre la necesidad de construir infraestructura adecuada y capacitar a la población para actuar ante un evento sísmico. "La Rioja está en una zona sísmica y lo que más falta es educación sobre los fenómenos naturales, especialmente sobre los sismos, que son muy difíciles de predecir", sostuvo.
El especialista recordó que durante las últimas décadas la provincia modificó su categoría de peligrosidad sísmica debido a la frecuencia e intensidad de los movimientos registrados.
Explicó que ese cambio fue consecuencia de la acumulación de eventos sísmicos ocurridos en los últimos 25 a 30 años, varios de ellos de considerable magnitud. "Los acontecimientos registrados hicieron que La Rioja subiera de categoría y hoy vivimos en una zona con riesgo sísmico constante", afirmó.
Fuentes aclaró que, a diferencia de otros fenómenos naturales como las tormentas, los terremotos no pueden anticiparse con varios días de anticipación.
Indicó que la ciencia puede detectar probabilidades o emitir alertas con escasos segundos o minutos de margen en algunos casos, pero todavía resulta imposible determinar con precisión cuándo ocurrirá un sismo. "Los movimientos sísmicos son permanentes; lo que no se puede conocer con exactitud es cuándo alcanzarán una magnitud capaz de afectar a la población", explicó.
El geógrafo consideró que La Rioja debería replicar experiencias desarrolladas en provincias como Mendoza o en países como Chile, donde los simulacros forman parte de la vida cotidiana.
A su entender, la prevención debe comenzar desde la escuela y convertirse en una política permanente. "La educación es fundamental. Los chicos deben aprender desde pequeños cómo actuar frente a un sismo", remarcó.
Otro de los aspectos destacados por el especialista fue la necesidad de planificar las construcciones teniendo en cuenta las características geológicas de la provincia.
Explicó que los cimientos y los sistemas de encadenado cumplen un rol clave para otorgar flexibilidad a las estructuras durante un movimiento sísmico, evitando fallas estructurales graves.
Asimismo, sostuvo que la planificación urbana también debe contemplar las pendientes naturales del terreno y el escurrimiento del agua para reducir otros riesgos asociados a eventos climáticos extremos.
Durante la entrevista, Fuentes explicó que los sismos tienen origen en el interior de la Tierra y son consecuencia del movimiento de las placas tectónicas.
Detalló que la energía acumulada en el interior del planeta se libera a través de las fallas geológicas, generando movimientos cuya intensidad dependerá de la fuerza con que interactúan esas placas.
Finalmente, remarcó que, aunque San Juan y Mendoza presentan el mayor nivel de peligrosidad del país, La Rioja también forma parte de una región sísmica que requiere preparación permanente.
"La mejor herramienta sigue siendo la educación, la prevención y el trabajo conjunto entre especialistas, organismos públicos y medios de comunicación", concluyó.

