
UNLaR: Mercedes Cáceres analizó la reforma del Estatuto y su impacto institucional
La docente y referente del espacio GESTO, valoró algunos cambios, aunque expresó observaciones sobre el proceso de elaboración, la participación y explicó los alcances de las modificaciones.
La reciente aprobación de la reforma del Estatuto de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) continúa generando análisis y debates dentro de la comunidad académica. En diálogo con Radio La Torre, la psicóloga, docente universitaria y referente del espacio GESTO, Mercedes Cáceres, compartió su visión sobre las modificaciones incorporadas al texto que regula el funcionamiento institucional de la casa de altos estudios.
En primer lugar, Cáceres destacó que uno de los cambios más importantes es la extensión de los mandatos de las autoridades universitarias de tres a cuatro años, una medida que, según explicó, coloca a la UNLaR en línea con la mayoría de las universidades nacionales."En ese punto no me parece mal. Tres años muchas veces resultan insuficientes para desarrollar una gestión y la mayoría de las universidades ya cuentan con mandatos de cuatro años", sostuvo.
No obstante, señaló que el debate también debe contemplar otros aspectos vinculados al nuevo régimen electoral previsto en la reforma.
Durante la entrevista, Cáceres explicó que uno de los puntos que considera relevantes es el tratamiento de las reelecciones contempladas en el nuevo Estatuto.
Según indicó, el proyecto mantiene la posibilidad de una reelección consecutiva, aunque advirtió que la interpretación del texto implicaría un reinicio del cómputo de los mandatos para las actuales autoridades una vez que la norma entre en vigencia. "El contador vuelve a cero", expresó, al explicar que, de aprobarse definitivamente el proyecto, las actuales autoridades podrían volver a postularse conforme a las nuevas reglas establecidas.
La docente recordó que el proceso todavía no concluyó. Explicó que el texto aprobado por la Asamblea Universitaria será enviado a la Secretaría de Educación y a la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación, donde será analizado antes de su eventual aprobación definitiva.
En ese sentido, aclaró que recién cuando la reforma sea publicada en el Boletín Oficial entrará formalmente en vigencia y comenzará el proceso de adecuación de las normas internas de la Universidad.
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la modalidad con la que se desarrolló la reforma estatutaria.
Cáceres consideró que hubiera sido conveniente generar mayores instancias de participación y consulta antes de su aprobación.
Recordó que la reforma anterior demandó alrededor de un año y medio de trabajo e incluyó una comisión específica, recepción de propuestas y espacios de discusión con distintos sectores de la comunidad universitaria. "Los mecanismos de participación y difusión estuvieron mucho más presentes en aquella oportunidad", señaló.
A su entender, un proceso de estas características requiere amplios consensos, ya que el Estatuto constituye la norma que organiza la vida institucional de la Universidad.
Durante el diálogo también hizo referencia a otros aspectos incorporados en la reforma.
Mencionó que algunas modificaciones involucran a trabajadores no docentes, además de introducir cambios en determinados requisitos para acceder a cargos de conducción universitaria.
Por ese motivo, consideró importante que toda la comunidad universitaria conozca el contenido definitivo del proyecto una vez que concluya el proceso de revisión nacional.
Consultada sobre la rapidez con la que avanzó la iniciativa, Cáceres observó que el tratamiento fue considerablemente más breve que el registrado en reformas anteriores.
Si bien aclaró que no conoce los motivos oficiales, estimó que la proximidad del próximo calendario electoral universitario podría haber influido en los tiempos de aprobación, teniendo en cuenta que la reforma aún deberá atravesar la revisión de las autoridades nacionales antes de su implementación.
Finalmente, la referente del espacio GESTO manifestó que uno de los principales desafíos será consolidar mecanismos de diálogo que permitan fortalecer la legitimidad de las futuras decisiones institucionales.
En ese marco, expresó que las reformas estatutarias, por su importancia para el funcionamiento de la Universidad, deberían procurar la mayor participación posible de los distintos estamentos que integran la comunidad universitaria.
Mientras el proyecto avanza hacia su instancia de evaluación por parte de la Nación, el debate sobre los cambios introducidos continúa abierto y forma parte de la agenda institucional de la Universidad Nacional de La Rioja.

