
Uso excesivo de pantallas: advierten sobre los efectos nocivos en las infancias
El Dr. Oscar Villalba advirtió que el uso excesivo puede afectar el lenguaje, la atención, el aprendizaje y el desarrollo social.
En un contexto donde los dispositivos electrónicos forman parte de la vida cotidiana desde edades cada vez más tempranas, el pediatra y neurólogo infantil Dr. Oscar Villalba (M.P. 2390) alertó sobre las consecuencias que puede tener el abuso de pantallas en el desarrollo infantil.
Durante una entrevista en Radio La Torre, el profesional explicó que distintos países ya comenzaron a implementar políticas para restringir tanto el tiempo de exposición como el contenido al que acceden los menores.
Según señaló, investigaciones realizadas en países como Australia, Canadá y Estados Unidos evidencian que el consumo excesivo de pantallas puede alterar el neurodesarrollo de los niños.
Villalba explicó que el impacto no se limita únicamente a la vista o a problemas posturales. "Puede alterar el lenguaje, el aprendizaje, la atención, la concentración, la interacción social y el contacto visual", sostuvo.
Además, remarcó que el tipo de contenido al que acceden los menores también influye en su salud mental, por lo que consideró indispensable que los adultos supervisen qué consumen los niños en celulares, tablets o computadoras.
El especialista indicó que el período comprendido entre los dos y los ocho años resulta fundamental para la adquisición de habilidades cognitivas, sociales y del lenguaje.
Por esa razón recordó las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud:
Menores de 18 meses: no utilizar pantallas.
Entre los 18 meses y los 3 años: uso muy limitado y siempre supervisado.
Desde esa edad en adelante: no superar las dos horas diarias, distribuidas durante el día.
Asimismo, recomendó evitar completamente las pantallas durante las comidas y antes de dormir.
Explicó que la luz emitida por estos dispositivos estimula el cerebro, deteriora la calidad del sueño y puede provocar cansancio, bajo rendimiento escolar y dificultades para concentrarse al día siguiente.
Villalba insistió en que el celular nunca debe sustituir las actividades recreativas, deportivas o sociales. "Todo juego donde el niño piensa, interactúa y comparte con otros representa una estimulación cognitiva, motriz y sensorial que ninguna pantalla puede reemplazar", afirmó.
En ese sentido destacó especialmente los juegos de mesa y de cartas, ya que favorecen el razonamiento, la resolución de problemas y la interacción con otras personas.
Consultado sobre las experiencias de distintos países que restringen el uso de teléfonos en las escuelas, el neurólogo infantil consideró que son medidas acertadas.
Mencionó que algunos establecimientos educativos argentinos ya implementan sistemas donde los alumnos entregan sus celulares al ingresar al aula y los recuperan durante los recreos.
También contó su experiencia reciente en Dinamarca, donde observó dispositivos especialmente diseñados para niños, con horarios y contenidos restringidos, permitiendo únicamente funciones básicas de comunicación.
El médico explicó que, si bien muchas alteraciones de la conducta tienen múltiples causas, existe evidencia científica que vincula determinados contenidos violentos con problemas de salud mental en niños y adolescentes.
Por ello insistió en que la responsabilidad de las familias no pasa solamente por controlar cuánto tiempo utilizan las pantallas, sino también por supervisar qué consumen mientras permanecen conectados.
Finalmente, Villalba consideró que la difusión de esta problemática resulta clave para prevenir trastornos del desarrollo y fomentar hábitos saludables desde los primeros años de vida.

