
La Rioja ya registra 43 víctimas fatales en siniestros viales: el 90% de los accidentes está vinculado al factor humano
Gabriela Romero, del Observatorio Vial provincial, alertó sobre el crecimiento de la siniestralidad y reveló que 32 de las 43 víctimas fatales circulaban en motocicleta.
La siniestralidad vial continúa encendiendo las alarmas en La Rioja. La provincia ya registra 43 víctimas fatales en lo que va del año y, según los datos del Observatorio Vial de la Subsecretaría de Seguridad Vial, 32 de ellas estuvieron vinculadas a motocicletas.
La cifra fue confirmada por la licenciada Gabriela Romero, coordinadora del Observatorio Vial provincial, durante una entrevista con Radio La Torre, donde expresó su preocupación por el incremento de los accidentes y advirtió sobre las conductas de riesgo que se repiten diariamente en las calles.
«Detrás de cada número, lamentablemente tengo que contabilizar a una persona que ya no está, pero también hay toda una familia que recibe un golpe, un shock tan inesperado», expresó Romero al referirse a las estadísticas.
Uno de los principales aspectos señalados por la funcionaria es la incidencia del comportamiento de los conductores. Según explicó, el factor humano pasó de representar aproximadamente el 75% de los siniestros, de acuerdo con los parámetros que se manejaban anteriormente, a superar actualmente el 90%.
Entre las principales causas mencionó las distracciones tecnológicas, especialmente el uso del celular mientras se conduce, y la baja percepción del riesgo que lleva a muchas personas a creer que nunca estarán involucradas en un accidente.
«Existen campañas que informan, pero no siempre logran modificar conductas que ya están realmente aferradas», advirtió.
Romero consideró que, si bien las tareas de prevención y los controles son fundamentales, resulta necesario generar un cambio profundo en los hábitos de circulación para reducir los accidentes.
La coordinadora del Observatorio Vial también destacó los operativos realizados durante el fin de semana, especialmente en el marco de las denominadas rodadas.
Según detalló, se implementaron controles fijos en entre ocho y diez puntos de la ciudad Capital, con participación de la Subsecretaría de Seguridad Vial, mientras que la Policía desarrolló procedimientos móviles en distintos sectores.
Como resultado de esos operativos, se retuvieron más de 50 motocicletas.
Romero explicó que uno de los principales objetivos es detectar a quienes conducen sin licencia habilitante, especialmente menores de edad o personas que nunca realizaron las pruebas correspondientes para obtener el permiso.
En ese sentido, remarcó que la licencia de conducir es el documento que acredita que una persona está habilitada para circular y que los controles buscan prevenir situaciones que pueden terminar en tragedias.
Otro de los puntos sobre los que hizo hincapié fue la necesidad de reforzar la educación vial desde la infancia, pero fundamentalmente a través del ejemplo de los adultos.
Romero relató situaciones cotidianas que observa en las inmediaciones de una escuela céntrica, donde algunos padres cruzan por lugares indebidos junto a sus hijos, incluso cuando tienen una senda peatonal disponible.
«Cuando vos desde pequeño le inculcás esto es una senda peatonal, un niño va adquiriendo ese conocimiento y luego lo lleva a la práctica», explicó.
También destacó el trabajo que desarrolla el área de capacitación y educación de la Subsecretaría de Seguridad Vial, cuyos equipos recorren distintos puntos de la provincia y trabajan con instituciones educativas.
En ese marco, señaló que durante este año se incorporaron a la currícula escolar dos fechas para promover la reflexión sobre la temática: el 10 de junio, Día de la Seguridad Vial, y el 5 de octubre, Día de la Educación Vial y del Camino.
Sin embargo, consideró que ese trabajo necesita el acompañamiento de las familias para que los conocimientos adquiridos en las escuelas se conviertan en conductas concretas.
Romero también advirtió sobre la gravedad de conducir a velocidades superiores a las permitidas y explicó que este comportamiento puede transformar un accidente en una tragedia.
«La velocidad es uno de los factores más violentos que conlleva directamente a lesiones gravísimas y próximas a un deceso de la persona», sostuvo.
Además, insistió en la importancia de utilizar correctamente los elementos de seguridad, especialmente el casco en motociclistas, que debe estar bien colocado y abrochado, y el cinturón de seguridad en los automóviles.
La funcionaria aclaró que no considera que los jóvenes sean los únicos responsables de la problemática y pidió evitar las generalizaciones. Para ella, la prevención debe involucrar a todos los sectores de la sociedad y comenzar desde el ámbito familiar.
La problemática no termina con las víctimas fatales. Romero puso el foco en las personas que sobreviven a los siniestros, pero quedan con discapacidades, necesitan prótesis o requieren internaciones prolongadas.
En ese sentido, señaló que muchos de esos episodios podrían evitarse mediante conductas responsables y advirtió sobre la utilización de camas hospitalarias por situaciones que, en determinadas circunstancias, podrían haberse prevenido.
Asimismo, explicó la importancia de las estadísticas viales para identificar los lugares donde se producen accidentes y orientar las intervenciones del Estado.
Como ejemplo, mencionó la colocación de nuevos semáforos en distintos sectores de la ciudad, a partir de los estudios que permitieron detectar zonas donde se habían registrado reiterados siniestros.
Finalmente, Romero dejó un mensaje dirigido a toda la comunidad, sin distinción de edades: reducir las distracciones, respetar las normas y tomar conciencia de que la seguridad vial es una responsabilidad colectiva.
«Un poco de conciencia y pedirles que no estén tanto con el celular, y no solo a los jóvenes, personas grandes también. Este mensaje tiene que ir destinado a todos, que nos cuidemos la vida, que creo que es lo más importante», concluyó.

