
Gobernar en la adversidad: obras, presencia, futuro y esperanza en cada rincón de La Rioja
Cada una de esas acciones tiene una característica común: están vinculadas con la vida real de las personas.
En tiempos donde gran parte de la discusión pública gira alrededor del ajuste, los recortes y la retracción del Estado a nivel nacional, la gira que el gobernador Ricardo Quintela desarrolló durante los últimos días por los departamentos Juan Facundo Quiroga, Rosario Vera Peñaloza y Vinchina deja una imagen política que merece ser observada con atención. Y también con esperanza.
A todas luces, la intensa agenda del gobernador Ricardo Quintela no se trató simplemente de una labor institucional. Tampoco de una sucesión de inauguraciones aisladas. Lo que mostró la recorrida del mandatario riojano fue, por sobre todas las cosas, una concepción de gobierno basada en la presencia y cercanía territorial, el contacto directo con la comunidad y la búsqueda permanente de respuestas concretas para las necesidades cotidianas de la gente.
Mientras en distintos puntos del país muchas obras quedaron paralizadas por las políticas libertarias de ajuste, en los departamentos visitados por Quintela se inauguraron espacios educativos para las infancias, centros de atención para personas con discapacidad, caminos rurales para productores, viviendas para familias que no podían acceder a créditos tradicionales, acueductos para garantizar agua potable, infraestructura deportiva, alumbrado público y nuevos espacios comunitarios.
Cada una de esas acciones tiene una característica común: están vinculadas con la vida real de las personas.
Detrás de una sala de Nivel Inicial hay más oportunidades para los niños. Detrás de un centro terapéutico hay familias que ya no deberán recorrer cientos de kilómetros para acceder a tratamientos. Detrás de un camino rural hay producción, trabajo y arraigo. Detrás de una vivienda hay dignidad. Detrás de un acueducto hay tranquilidad para comunidades enteras.
Por eso la gira también funcionó como una respuesta política frente a quienes cuestionan la presencia del Estado. La discusión no aparece en términos abstractos. Se vuelve concreta cuando una familia recibe agua, una casa, una escuela o un servicio que no podría obtener por sus propios medios.
La recorrida permitió además mostrar otro aspecto importante. En los últimos meses, Quintela asumió un rol visible dentro del debate político nacional y en la reorganización del peronismo. Sin embargo, lejos de alejarlo de la gestión provincial, la actividad desarrollada durante estos días demuestra que ambas responsabilidades pueden convivir.
Mientras participa de las discusiones que definirán el futuro del movimiento justicialista y de la oposición argentina, continúa recorriendo el interior profundo de la provincia, escuchando demandas y llevando respuestas.
Esa combinación entre gestión cotidiana y construcción política nacional constituye quizás uno de los rasgos más distintivos de su actual etapa de gobierno.
En un escenario marcado por la incertidumbre económica, la preocupación social y la falta de expectativas en amplios sectores de la población, la gira dejó además otro mensaje: la necesidad de sostener la esperanza.
No una esperanza construida desde los discursos, sino desde hechos concretos. Desde obras que se terminan. Desde proyectos que avanzan. Desde políticas públicas que continúan llegando a cada departamento.
La Rioja atraviesa las mismas dificultades que afectan al conjunto del país. Sin embargo, la imagen que dejaron Juan Facundo Quiroga, Rosario Vera Peñaloza y Vinchina es la de una provincia que sigue gestionando, invirtiendo y generando oportunidades a pesar de todas las dificultades que se plantea a nivel nacional.
Y quizás allí resida el principal mensaje político de la recorrida: en tiempos de crisis, gobernar también significa estar cerca, acompañar, contener y demostrar que todavía es posible construir futuro.

