
El 42% que nadie logra conquistar: ¿quiénes son los argentinos que dejaron de identificarse con los partidos políticos?
El crecimiento estaría relacionado, en parte, con personas que anteriormente se identificaban con JxC o LLA y que actualmente dejaron de hacerlo.
El politólogo Facundo Cruz explicó en Radio La Torre que el 42% de los encuestados no simpatiza con ningún espacio político, el nivel más alto registrado por PULSAR desde 2023.
El mapa de identidades políticas de la Argentina atraviesa una transformación significativa. El 42% de los encuestados no se identifica ni simpatiza actualmente con ningún espacio político, según el relevamiento del programa de creencias sociales de PULSAR, de la Universidad de Buenos Aires. Se trata del porcentaje más elevado registrado desde que comenzó la medición en 2023.
El dato fue analizado por Facundo Cruz, politólogo y coordinador de PULSAR, quien explicó en diálogo con Radio La Torre que el denominado “ningunismo” representa a quienes no manifiestan simpatía por ninguno de los espacios políticos activos.
La encuesta se realiza anualmente y contempla una muestra representativa de la sociedad argentina. La pregunta sobre identificación política funciona, según Cruz, como una herramienta de control para analizar posteriormente diferentes posiciones de los entrevistados sobre cuestiones vinculadas con el Estado, el mercado, derechos y libertades.
Una identidad política que creció desde 2023
Cruz explicó que la evolución de los datos permite observar modificaciones importantes en las identidades políticas durante los últimos cuatro años.
En el primer relevamiento, realizado en abril y mayo de 2023, los “ningunistas” representaban el 37%, mientras que Juntos por el Cambio alcanzaba el 26% y el peronismo el 24%.
La composición comenzó a modificarse luego del triunfo presidencial de Javier Milei. En 2024, Juntos por el Cambio descendió al 16%, mientras que el segmento que no se identificaba con ningún espacio se ubicó en torno a una cuarta parte de los consultados.
La tendencia continuó durante 2025 y 2026. Según Cruz, la identificación con Juntos por el Cambio cayó a menos del 10%, mientras que este año también se observa una reducción en la proporción que simpatiza con La Libertad Avanza.
Frente a esos movimientos, el politólogo señaló que el peronismo aparece como la identidad política más estable de la serie, manteniéndose durante estos años en torno a un cuarto de los consultados.
El crecimiento del “ningunismo” estaría relacionado, en parte, con personas que anteriormente se identificaban con Juntos por el Cambio o La Libertad Avanza y que actualmente dejaron de hacerlo.
El centro aparece como un posible “refugio”
Otro de los aspectos destacados por Cruz es la relación entre el crecimiento del “ningunismo” y la autoubicación ideológica de los ciudadanos.
PULSAR incorporó este año una escala de uno a diez para conocer dónde se ubican ideológicamente los encuestados, desde la izquierda hasta la derecha. El resultado mostró que el 43% se ubicó en los puntos 5 y 6, considerados dentro del centro de la escala.
El dato presenta una particularidad: para Cruz, identificarse con el centro no significa necesariamente sostener posiciones políticas moderadas.N“Quienes se autoubican en ese centro combinan posturas estatistas con posturas privatistas, y también posturas progresistas con posturas conservadoras”, explicó.
Por eso, consideró que el centro puede funcionar como una suerte de “refugio”, pero advirtió que esa autopercepción no permite asumir que se trate de un electorado homogéneo ni que una candidatura ubicada discursivamente en el centro pueda captarlo automáticamente.
Cruz definió al segmento de los “ningunistas” como una “pileta” amplia y heterogénea donde todos los espacios políticos pueden intentar buscar adhesiones.
Sin embargo, precisamente su diversidad representa una dificultad para cualquier fuerza que pretenda interpelarlo.
Dentro de ese universo pueden convivir personas que defienden un rol activo del Estado con otras que valoran el mercado, al igual que ciudadanos con posiciones progresistas en determinados temas y conservadoras en otros.
El politólogo ejemplificó esa diversidad con posibles combinaciones de opiniones sobre la interrupción voluntaria del embarazo, la eutanasia, la legalización de la marihuana o el trabajo sexual.
Por ese motivo, sostuvo que quienes pretendan disputar ese electorado deberán enfrentar una dificultad adicional: construir un discurso y propuestas suficientemente claras para un segmento que no presenta una única orientación política.
La elección de 2027 todavía tiene una oferta indefinida
Cruz remarcó que PULSAR no mide actualmente intención de voto en sus encuestas, aunque mencionó otros estudios de consultoras privadas que vienen siguiendo ese indicador.
Según esos relevamientos, el grueso de las preferencias se concentra entre eventuales candidaturas vinculadas con La Libertad Avanza y el peronismo, mientras que otro segmento se distribuye entre otras alternativas, indecisos y personas que manifiestan que podrían no concurrir a votar.
Para Cruz, esto significa que todavía no está definido hacia dónde se dirigirá el “ningunismo”.
Además, diferenció entre la demanda que aparece en las encuestas y la oferta política que estará disponible en el proceso electoral. “La demanda de la sociedad” ya puede observarse, pero la oferta todavía no está completamente definida.
En ese sentido, señaló que, más allá de Javier Milei, todavía no existe una definición clara sobre candidaturas, alianzas, denominaciones y espacios que competirán en las próximas elecciones presidenciales.
El antecedente de 2023 y los límites de las encuestas
Cruz también explicó que las encuestas deben ser entendidas como herramientas para captar preferencias en un momento determinado y no como predicciones inmodificables de un resultado electoral.
Recordó su experiencia durante la campaña de 2023 y señaló que, en ese momento, los estudios mostraban una importante proximidad entre votantes de Patricia Bullrich y Javier Milei en determinadas posiciones.
Según su explicación, antes de las elecciones primarias se observaba a Bullrich en una posición competitiva, con Sergio Massa detrás y Milei en tercer lugar. Sin embargo, acontecimientos ocurridos durante los últimos días de campaña modificaron la conversación pública y produjeron movimientos en las preferencias.
Para el politólogo, ese episodio demuestra que los electores no tienen necesariamente una única preferencia y que una parte puede modificar su decisión frente a cambios en el escenario político.
Por eso, consideró que las encuestas deben ser utilizadas como información para tomar decisiones estratégicas y de posicionamiento, teniendo siempre en cuenta su margen de error y las características metodológicas de cada estudio.
Un escenario todavía abierto
De cara al próximo proceso electoral, Cruz consideró que la discusión política todavía se encuentra en una etapa temprana.
A su entender, el dato del 42% representa una señal relevante sobre las demandas y comportamientos de una parte considerable de la sociedad, pero todavía no permite anticipar cuál será su comportamiento electoral.
El desafío para los espacios políticos será transformar ese volumen de ciudadanos sin identificación partidaria en adhesiones concretas, en un escenario donde las candidaturas, alianzas y propuestas todavía no están completamente definidas.
La principal incógnita, entonces, no es solamente cuántos son los “ningunistas”, sino qué harán cuando llegue el momento de elegir.

