
Victoria Villarruel habló sobre el desplante de Javier Milei en el Tedeum: "Yo siempre saludo"
La vicepresidenta asistió este domingo a la misa por la Revolución de Mayo, donde se cruzó con el Presidente, quien optó por esquivarla. A la salida, habló sobre lo sucedido
El presidente Javier Milei, junto a su gabinete, participó este domingo del Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral de Buenos Aires, donde evitó saludar y cruzar palabras con la vicepresidenta Victoria Villarruel y con el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri. A la salida, la titular del Senado se refirió al desplante.
Con motivo de un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, el mandatario concurrió a la celebración que se llevó a cabo en el microcentro porteño. Minutos antes del inicio, cerca de las 9 de la mañana, ingresó en la Catedral, donde fue recibido en persona por el arzobispo de Buenos Aires, José García Cuerva.
Secundado por su hermana, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y por el jefe de Gabinete de Ministros, Guillermo Francos, caminó con la mirada en alto por el interior de la Iglesia, extendiendo el saludo y dando cálidos abrazos a los presentes, hasta que llegó el momento de pasar frente a su vicepresidenta y ante el alcalde porteño, a quienes evitó extenderles la mano.
El gesto fue evidente y quedó registrado en la transmisión oficial. El desplante generó una incomodidad visible en los rostros de Villarruel y Macri. A la salida, la vicepresidenta fue consultada por un periodista sobre lo acontecido. “¿No es grave el no saludo del Presidente?”, le preguntaron, a lo que Villarruel señaló: “No sé, hay que preguntárselo a él. Yo siempre saludo”.
Concluído el Tedeum, la titular del Senado publicó un mensaje conmemorando el día patrio. "¡¡Feliz Día de la Patria!! Hoy recordamos el día que quisimos ser Nación. ¡Que este 25 de mayo que nos une a todos los argentinos llene nuestros corazones y nos haga sentir hermanados por siempre! Todo por Argentina", dijo.
Victoria Villarruel y Javier Milei, una relación rota
La relación entre Milei y Villarruel, rota desde el año pasado, está lejos de recomponerse. Por el contrario, los últimos actos oficiales reflejaron la tensión que existe entre los máximos representantes del Gobierno nacional.
El pasado 1 de marzo, en ocasión de la apertura de las sesiones ordinarias, las diferencias entre Milei y Villarruel fueron indisimulable. La transmisión oficial del evento evitó mostrar el saludo entre ambos, y durante todo el discurso del mandatario, la imagen de la presidenta del Senado permaneció cortada.
Luego, en ocasión del aniversario de la guerra de Malvinas, la vicepresidenta no fue invitada al acto oficial encabezado por Milei. Desde hace meses, la relación entre ambos políticos es meramente institucional, y uno de los pocos interlocutores de Villarruel con el Gobierno es el jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
Tal como fue anunciado, en Balcarce 50 continúan manteniendo a raya a Villarruel de las decisiones de Gobierno, y apuntan a que el resto del primer mandato libertario su labor se circunscriba a la Cámara alta.
En noviembre del año pasado, el presidente Milei se refirió a la tensión interna con la vicepresidenta al afirmar que "no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones". Además, sostuvo que Villarruel "decidió no participar" más de las reuniones de Gabinete y apuntó que "en su visión, en muchas de las cosas que nosotros hacemos está más cerca del círculo rojo, de lo que ella llama la alta política, y lo que nosotros llamamos la casta”.

