
“Una familia riojana necesitó $1,64 millones en septiembre para no ser pobre”
Un relevamiento de Libres del Sur en La Rioja ubicó la canasta básica total en $1.647.000 para una familia tipo. En un mes, aumentó $18.000, mientras el salario mínimo quedó rezagado.
Una familia tipo de La Rioja, integrada por dos adultos y dos menores, necesitó aproximadamente $1.647.000 durante septiembre para no caer bajo la línea de pobreza, según el último relevamiento de Libres del Sur. El informe también estableció que se requirieron alrededor de $732.000 para cubrir las necesidades alimentarias básicas y no ser considerado indigente.
Los datos fueron detallados por Lucas de la Fuente, referente de Libres del Sur en La Rioja, durante una entrevista con Radio La Torre. El dirigente explicó que la organización realiza este seguimiento desde hace más de ocho años con el objetivo de medir el costo de vida en los comercios de la provincia y su impacto en los ingresos de las familias.
Según precisó, la canasta básica total, que establece la línea de pobreza, registró un incremento cercano a los $18.000 entre agosto y septiembre. En tanto, la canasta básica alimentaria, utilizada para determinar la línea de indigencia, aumentó aproximadamente $8.000 en el mismo período.
De la Fuente señaló que el relevamiento toma como referencia los mismos 57 productos que utiliza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para calcular la canasta básica, pero realiza la medición con precios relevados en comercios riojanos.
El objetivo, explicó, es obtener una fotografía más precisa de la realidad económica provincial, sin depender exclusivamente de los indicadores regionales.
En ese sentido, cuestionó las diferencias metodológicas entre el relevamiento local y las mediciones nacionales. Indicó que el INDEC agrupa a La Rioja dentro de la región del Noroeste Argentino (NOA), donde los precios de referencia pueden reflejar realidades distintas de las que atraviesan los consumidores riojanos. “Nosotros buscamos hacer una fotografía de lo que sucede hoy en los comercios y lo que sucede posteriormente en el bolsillo del riojano”, explicó.
El referente sostuvo que los informes se difunden públicamente y también llegan a funcionarios, con la intención de aportar información que permita evaluar medidas frente a las dificultades económicas.
Uno de los puntos centrales del informe es la diferencia entre la evolución del costo de vida y los ingresos de los trabajadores.
De la Fuente afirmó que, mientras la canasta básica total aumentó alrededor de $18.000 de agosto a septiembre, el salario mínimo, vital y móvil registró una suba de apenas $7.000 en ese período.
La brecha también se refleja en la comparación acumulada durante el año. Según los números presentados por el dirigente, la canasta básica total aumentó aproximadamente $150.000, frente a una suba cercana a los $50.000 del salario mínimo.
“Siempre tenemos sueldos por debajo de lo que suben los alimentos”, advirtió.
De acuerdo con su análisis, esta diferencia profundiza las dificultades de los hogares para afrontar los gastos esenciales y sostener su poder adquisitivo.
Durante la entrevista, De la Fuente también vinculó la situación económica con la caída del consumo y las dificultades que atraviesan los comercios.
Señaló que el relevamiento abarca actualmente 123 locales y advirtió que esa cantidad viene disminuyendo debido al cierre de negocios en un contexto de retracción de las ventas.
Entre los indicadores que mencionó, destacó la caída del consumo de carne vacuna. Al referirse a datos atribuidos a la Fundación Mediterránea, sostuvo que el consumo habría disminuido alrededor de 4,5 kilos por habitante en el último año.
También señaló que, por primera vez en más de tres décadas de mediciones, el consumo de pollo habría superado al de carne vacuna. Según su interpretación, el cambio no respondería a un mayor consumo de pollo por sí solo, sino principalmente a la reducción de la demanda de carne vacuna.
El dirigente consideró que estos cambios reflejan las dificultades de las familias para sostener sus hábitos de consumo en medio de la pérdida del poder adquisitivo.
Libres del Sur prevé continuar con el relevamiento mensual de precios. De la Fuente indicó que los datos se recopilan durante la tercera semana de cada mes y se presentan habitualmente durante los primeros días del mes siguiente.
Por ese motivo, anticipó que el próximo relevamiento se realizará a fines de octubre y que sus resultados se conocerán durante los primeros días de noviembre.
Mientras tanto, el informe de septiembre vuelve a poner en evidencia la distancia entre el costo de los bienes y servicios esenciales y los ingresos de referencia, en un escenario en el que las familias deben destinar cada vez más recursos para cubrir sus necesidades básicas.

