
Trabajadores del Garrahan y organizaciones de Discapacidad marcharon a Plaza de Mayo para hacer un abrazo simbólico
Se congregaron este miércoles frente a Casa Rosada.
La jefa del área de Laboratorios Especializados del Hospital Garrahan, Dra. Cristina Alonso, aseguró que, aunque la reciente mejora salarial trajo “algo de tranquilidad”, la situación estructural del principal hospital pediátrico del país continúa siendo crítica. En diálogo con Radio La Torre, la profesional advirtió que la Ley de Emergencia Pediátrica aún no se implementa plenamente, especialmente en lo relativo a las residencias, uno de los ejes más golpeados.
Alonso explicó que, pese al aumento salarial, la gestión del Garrahan mantiene prácticas que generan malestar interno: “Se anuncian como logros cosas que ya estaban compradas y obras que ni siquiera están licitadas”. Según indicó, la reforma impuesta al sistema de residencias derivó en una complejidad inédita: “Hay residentes que recién ingresan cobrando más que el jefe de residentes”, lo que multiplicó conflictos y no tuvo, hasta ahora, respuestas desde la dirección del hospital.
La falta de diálogo institucional se suma a otro foco de tensión: los 44 sumarios iniciados a trabajadores que reclamaban la actualización salarial en medio de descuentos por días de paro. Para la médica, la reacción fue desproporcionada y profundizó la crisis interna.
En este marco, Alonso recordó que la emergencia pediátrica se discutió en simultáneo con la emergencia universitaria y la emergencia en discapacidad, y que el Garrahan decidió acompañar a los colectivos vinculados a estas áreas. Por eso, convocó para este lunes a una movilización en Plaza de Mayo, a las 18:30, junto a organizaciones de discapacidad y derechos humanos, para exigir que se cumpla la normativa vigente.
“Nos convoca pedir que se actualicen las prestaciones y los montos que reciben las familias con niños con discapacidad. Esto también nos toca: toca a nuestros pacientes”, subrayó.
La profesional sostuvo que la política nacional hacia la salud, la ciencia y la discapacidad evidencia un plan deliberado de ajuste y degradación institucional: “No tengo pruebas, no tengo dudas. Lo que hacen con las universidades, con los comedores, con los subsidios del BID… es impunidad total”.
Según relató, el Garrahan ya perdió 300 trabajadores por renuncias, reemplazados parcialmente por personal contratado sin estabilidad ni la experiencia de los cargos concursados. “Es una degradación de los equipos de trabajo, y creo que es parte de su plan de que todo funcione lo peor posible”, afirmó.
A pesar del panorama, Alonso remarcó que el equipo del Garrahan mantiene la motivación tras la recuperación —aunque parcial— del financiamiento: “Nos dura la alegría de esta victoria impensada. Pero el costo fue altísimo”.
Finalmente, llamó a la sociedad a defender al hospital, a los pacientes y a la red pediátrica federal que sostiene al país: “Uno puede engañar a mucha gente poco tiempo, pero no todo el tiempo. Vamos a seguir atentos, cuidando el Garrahan y denunciando lo que afecte la calidad de atención”. Y concluyó: “Convocamos a todas las plazas del país: esta lucha es de todos”.

