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Sánchez Volpini defendió el rol estratégico de las empresas estatales

El secretario de Inversiones Público-Privada cuestionó la generalización de la UCR.

El secretario de Inversiones Público-Privada de La Rioja, Gerardo Sánchez Volpini, salió al cruce de las declaraciones del Comité Capital de la Unión Cívica Radical, que había cuestionado el funcionamiento de las empresas estatales riojanas y las había señalado como deficitarias e ineficientes.

Durante una entrevista con Radio La Torre, Sánchez Volpini sostuvo que el planteo realizado por el sector opositor requiere precisiones, ya que, según afirmó, “no son todas las empresas estatales deficitarias” y consideró que generalizar la situación no refleja la realidad del conjunto de las sociedades con participación estatal.

El funcionario explicó que desde el inicio de la gestión del gobernador Ricardo Quintela se viene analizando y comunicando la situación de las distintas empresas en las que el Estado provincial participa como accionista.

En ese sentido, planteó que la discusión sobre la participación estatal en actividades económicas debe contemplar que la legislación comercial permite al Estado ser titular de capital accionario en sociedades. Por eso, consideró que la presencia estatal no responde simplemente a una decisión política circunstancial, sino que se encuentra contemplada dentro del marco legal vigente.

Sánchez Volpini reconoció que existen empresas que presentan déficit, pero remarcó que esa situación no puede extenderse a todas las sociedades estatales.

Como ejemplos de empresas que, según describió, presentan resultados favorables o cumplen objetivos estratégicos, mencionó al Parque Eólico, Internet para Todos y Vallesol, esta última vinculada a la exportación de pasas de uva hacia distintos continentes.

Para el funcionario, además del resultado estrictamente económico debe contemplarse la denominada “renta social”, es decir, el impacto que determinadas empresas generan al garantizar servicios o actividades consideradas estratégicas para la provincia.

En esa línea, puso como ejemplo el desarrollo de infraestructura de conectividad en localidades del interior, donde sostuvo que la presencia de empresas estatales permitió llevar servicios a zonas alejadas y garantizar el acceso de sus habitantes.

Uno de los principales argumentos planteados por Sánchez Volpini fue el impacto laboral de las empresas con participación estatal.

Según precisó, las compañías registran aproximadamente 2.600 puestos de trabajo, una cifra que estimó equivalente a alrededor del 9% del empleo privado registrado de la provincia, que ubicó en torno de los 28.000 a 29.000 trabajadores.

El funcionario aclaró que los empleos generados por estas empresas están regidos por convenios colectivos de trabajo.

Además, estimó que el impacto indirecto puede multiplicar esa cifra entre dos y tres veces. De acuerdo con su cálculo, la actividad de las empresas estatales podría incidir sobre entre 5.000 y 6.000 puestos de trabajo adicionales, vinculados a proveedores, contratistas y distintos servicios.

“Esto hay que discutirlo en el detalle, el número fino, en qué objetivo se tiene, qué se cumplió, qué no se cumplió”, planteó Sánchez Volpini, aunque cuestionó que se presente una caracterización generalizada de todas las empresas.

Sánchez Volpini también puso el foco en la relación entre las empresas estatales y los proveedores privados de la provincia.

Explicó que distintas compañías realizan compras y contratan servicios en el ámbito local, generando un circuito económico que incluye, entre otros rubros, ferreterías, combustibles, alimentos, cemento y otros insumos.

Como ejemplo, mencionó actividades vinculadas al sector eólico y sostuvo que determinadas empresas estatales requieren servicios y proveedores locales para desarrollar sus operaciones.

También destacó el caso de Agrandina, a la que vinculó con la producción y cosecha de tomates y hortalizas en fincas ubicadas en el departamento Chilecito.

Para el funcionario, esa interacción permite que parte de los recursos movilizados por las empresas estatales llegue posteriormente a emprendimientos y proveedores privados.

Otro de los ejemplos mencionados fue el Parque Eólico, particularmente a partir de la venta de una línea de aerogeneradores cuya administración quedó en manos de una empresa privada.

Sánchez Volpini explicó que, como parte de esa operación, se mantuvieron servicios de mantenimiento a cargo de trabajadores del propio Parque Eólico.

Según indicó, esto permitió preservar conocimientos y experiencia acumulados por profesionales especializados en una actividad que calificó como específica dentro del sector de las energías renovables.

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