
Olimpiadas de Salud Mental 2026: buscan que los estudiantes sean protagonistas de proyectos para transformar sus escuelas
Las inscripciones permanecen abiertas hasta el 31 de julio.
Con el objetivo de fortalecer la promoción de la salud mental en el ámbito educativo, el Ministerio de Salud, en conjunto con el Ministerio de Educación de La Rioja, impulsa las Olimpiadas de Salud Mental 2026, una propuesta dirigida a estudiantes de tercero, cuarto y quinto año de escuelas secundarias públicas y privadas.
El director general de Salud Mental Comunitaria, Sebastián Barrionuevo, explicó que la iniciativa nació ante la necesidad de acercar la temática a las escuelas y generar espacios donde los propios adolescentes puedan reflexionar, debatir y construir respuestas sobre las problemáticas que atraviesan cotidianamente. "La idea es que los chicos participen activamente y produzcan contenidos sobre los temas de salud mental que consideran importantes para su realidad", sostuvo el funcionario.
Dos etapas y un desafío para cada escuela
Las inscripciones estarán abiertas hasta el 31 de julio y cada institución deberá designar un docente referente para acompañar a los equipos participantes.
Durante agosto se desarrollará la primera etapa, que consistirá en una instancia de evaluación basada en conocimientos y resolución de situaciones prácticas relacionadas con salud mental, convivencia escolar, Educación Sexual Integral (ESI), consumos problemáticos, uso de redes sociales y otros temas vinculados al bienestar adolescente.
Para ello, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación elaboraron cuadernillos de trabajo que servirán como material de estudio para estudiantes y docentes.
Quienes superen esa instancia accederán a una segunda ronda, donde deberán presentar un proyecto destinado a mejorar algún aspecto relacionado con la salud mental dentro de su escuela o comunidad.
Los trabajos serán defendidos de manera oral y los mejores serán seleccionados por un jurado.
Una respuesta a nuevas problemáticas
Barrionuevo explicó que la propuesta surge a partir de distintas situaciones detectadas en las instituciones educativas y de estudios recientes que reflejan cambios en los hábitos y preocupaciones de niños y adolescentes.
Entre los aspectos observados mencionó el crecimiento de los consumos problemáticos, el uso de cigarrillos electrónicos, bebidas energizantes, la ludopatía, las adicciones vinculadas a las pantallas y la dificultad de muchos jóvenes para expresar sus emociones o pedir ayuda a sus familias y docentes.
Según indicó, estas situaciones llevaron a diseñar una herramienta preventiva que promueva el protagonismo juvenil y el trabajo conjunto entre educación y salud.
El objetivo: dejar proyectos que perduren
El cronograma prevé que el 10 de septiembre concluya la primera etapa evaluativa. Posteriormente, durante octubre —Mes de la Salud Mental—, los equipos finalistas presentarán sus proyectos.
Barrionuevo señaló que uno de los objetivos es que las iniciativas elaboradas por los estudiantes puedan implementarse en las escuelas y permanezcan como material de consulta para futuras ediciones, permitiendo fortalecer año tras año las acciones de promoción y prevención en salud mental.
Asimismo, adelantó que esta primera experiencia se desarrollará inicialmente en Capital, Patquía y Sanagasta, con la intención de extenderla al resto de la provincia en futuras ediciones.

