
Municipio capital continúa trabajando para recuperar la ciudad
El titular de Protección Ciudadana municipal, Guillermo Barrera, informó cómo la comuna atiende las diferentes demandas tras el temporal.
Las intensas precipitaciones que afectan a la capital riojana en los últimos meses generaron un fuerte impacto en la infraestructura urbana y obligaron al municipio a desplegar un amplio operativo de respuesta y planificación. Así lo explicó el titular de Protección Ciudadana municipal, Guillermo Barrera, quien aseguró que el comportamiento del clima cambió notablemente en los últimos años y exige una coordinación permanente con los organismos meteorológicos.
Barrera señaló que la dinámica climática actual dificulta los pronósticos extendidos que antes se realizaban con mayor previsibilidad. Según explicó, el seguimiento meteorológico ahora debe actualizarse cada pocas horas debido a la constante aparición de alertas por tormentas.
En ese contexto, indicó que la Municipalidad trabaja de manera coordinada a través del comité de emergencia para anticipar escenarios y organizar respuestas ante lluvias intensas como las registradas recientemente. El objetivo, remarcó, es priorizar la transitabilidad de las principales avenidas y planificar intervenciones duraderas en las calles dañadas.
“El municipio no quiere salir solamente a tapar un bache rápido que después vuelva a romperse con la próxima lluvia”, sostuvo Barrera, al explicar que se busca ejecutar trabajos planificados que resistan nuevos eventos climáticos.
El funcionario también reveló una cifra que refleja la magnitud del fenómeno climático: desde noviembre hasta la actualidad se registraron más de 770 milímetros de lluvia, un volumen inusual para la provincia.
Para dimensionar el impacto, Barrera explicó que la abundante agua incluso cambió la apariencia del paisaje local, con un cerro más verde de lo habitual, algo que —según comentó— no se veía desde hace décadas.
Sin embargo, aclaró que esta situación también tiene consecuencias sociales, especialmente en sectores vulnerables.
Durante los últimos eventos climáticos, el municipio debió asistir a más de 350 familias, muchas de ellas residentes en viviendas precarias ubicadas principalmente en zonas periféricas de la ciudad.
Barrera explicó que, si bien no hubo evacuaciones masivas, varias personas debieron autoevacuarse tras sufrir pérdidas materiales en sus hogares. En esos casos, equipos municipales y del área social provincial trabajaron para garantizar condiciones mínimas de seguridad y permitir que las familias regresen a sus viviendas.
Según el seguimiento meteorológico mencionado por el funcionario, la inestabilidad climática podría mantenerse durante las próximas semanas, con pronósticos de precipitaciones abundantes que se extenderían incluso hasta la primera quincena de mayo.
Por ese motivo, el municipio mantiene activo el comité de emergencia y continúa coordinando acciones con diferentes áreas para responder ante posibles contingencias.
Barrera adelantó además que la comuna trabaja en la implementación de un número telefónico de tres dígitos, el 108, destinado a centralizar los pedidos de asistencia municipal y situaciones de emergencia.
La iniciativa busca evitar el uso indebido de otras líneas de emergencia y facilitar la respuesta inmediata ante reclamos ciudadanos.
Mientras tanto, Protección Ciudadana mantiene habilitado el teléfono 3804-315726, donde los vecinos pueden comunicarse ante situaciones urgentes vinculadas con las tormentas.
Finalmente, Barrera destacó que la mayoría de la sociedad adoptó conductas más responsables frente a las alertas meteorológicas en los últimos años. No obstante, insistió en la importancia de evitar desplazamientos innecesarios durante tormentas intensas.
“Cuando hay alerta, lo mejor es quedarse en casa y esperar a que pase la tormenta”, recomendó, al advertir que muchas de las complicaciones registradas en los últimos episodios se produjeron por personas que circularon sin necesidad durante el temporal.

