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Multas por alcoholemia: la sanción máxima ya supera los $1,7 millones

Desde septiembre, las multas por alcoholemia positiva se actualizaron en La Rioja. La máxima alcanza $1.712.000 y la falta o uso incorrecto del casco se sanciona con $160.000.

El régimen de multas por infracciones de tránsito tiene nuevos valores en La Rioja desde septiembre, con sanciones que pueden superar ampliamente el millón de pesos para quienes sean detectados conduciendo con alcoholemia positiva.

El comisario general Amadeo González, director general de Control de Tránsito y Seguridad Vial de la Policía de la Provincia, explicó que los montos están vinculados directamente con el precio de la nafta súper y detalló cuáles son actualmente las sanciones según el nivel de alcoholemia detectado.

Según precisó, un conductor sorprendido manejando con una alcoholemia que se encuentre dentro de la graduación mínima debe afrontar una multa de $428.000. Para la graduación media, la sanción asciende a $856.000, mientras que el valor máximo llega a $1.712.000.

Cómo se actualizan las multas
González explicó que los valores no permanecen fijos durante todo el año, sino que se determinan tomando como referencia el precio del litro de nafta súper correspondiente al primer día de cada mes.

De esta manera, aunque durante el transcurso del mes el combustible registre nuevas variaciones de precio, para establecer las multas se mantiene como referencia el valor vigente el primer día de ese período.

El mecanismo permite actualizar las sanciones de acuerdo con las variaciones del combustible y determina los montos correspondientes a las distintas graduaciones de alcoholemia.

$160.000 por no usar correctamente el casco
El funcionario policial también se refirió a las infracciones vinculadas con el uso del casco en motociclistas.

De acuerdo con lo señalado por González, la multa por circular sin casco o utilizarlo de manera incorrecta alcanza actualmente los $160.000.

La sanción contempla tanto la ausencia del elemento de protección como aquellos casos en los que el casco se encuentra mal colocado.

Controles conjuntos en Capital y el interior
González señaló que la Policía trabaja de manera coordinada con la Municipalidad en distintos sectores de la ciudad Capital, mediante operativos desplegados en diferentes puntos y horarios.

El esquema también se replica en el interior provincial, donde se articulan acciones con los municipios y sus respectivas áreas o direcciones de tránsito.

El objetivo, explicó, es unir recursos humanos y logísticos para fortalecer los controles y hacer más efectivos los operativos de prevención.

En ese marco, indicó que durante los controles se detectan distintas infracciones, entre ellas la falta de casco y la presencia de alcohol en sangre en conductores.

El funcionario remarcó además que estas situaciones se incrementan especialmente durante los fines de semana, motivo por el cual la Policía intensifica los operativos y concentra mayores esfuerzos en esos períodos.

Una mejora en el uso del casco
Al analizar la evolución de las conductas viales, González sostuvo que paulatinamente se observa una mayor toma de conciencia entre los conductores.

Como referencia, recordó que una década atrás el uso del casco en la ciudad Capital era considerablemente menor y afirmó que, a partir de los controles y las retenciones por incumplimiento, se produjo un cambio de conducta.

Según su estimación, actualmente entre el 80% y el 90% de los motociclistas utiliza casco en la ciudad Capital.

Sin embargo, señaló que todavía existen personas que incumplen las normas y consideró que allí debe continuar presente el trabajo de control y prevención.

Alcohol al volante: una conducta que todavía persiste
El director general de Control de Tránsito y Seguridad Vial reconoció que todavía se registran siniestros viales en los que aparece como circunstancia el consumo de alcohol por parte de conductores.

No obstante, afirmó que estos casos representan una proporción menor dentro del total de siniestros registrados y destacó la evolución observada al comparar la situación actual con años anteriores.

González insistió en la necesidad de sostener los controles para avanzar en la prevención y promover conductas responsables al momento de circular.

Entre las recomendaciones mencionadas se encuentran el uso del casco, el cinturón de seguridad y las luces reglamentarias. En el caso de quienes consumieron alcohol, planteó como alternativa que cedan la conducción a una persona designada que no haya bebido.

El objetivo final, sostuvo, es alcanzar una mayor conciencia vial y reducir los siniestros que dejan personas lesionadas y, en los casos más graves, víctimas fatales.

Mientras tanto, desde septiembre los conductores que sean detectados con alcoholemia positiva enfrentan multas de hasta $1.712.000, mientras que circular sin casco o utilizarlo incorrectamente puede representar una sanción de $160.000.
 

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