
Latin American Student Field Research Award: Riojano fue premiado por una investigación sobre los “ultutucos”
Se trata de Pablo Carrizo, licenciado en Ciencias Biológicas, becario doctoral del CONICET y egresado de la Universidad Nacional de La Rioja.
Un investigador riojano fue distinguido a nivel internacional por un trabajo científico que busca responder preguntas aún desconocidas sobre uno de los animales más comunes y, al mismo tiempo, más enigmáticos de la fauna argentina.
Se trata de Pablo Carrizo, licenciado en Ciencias Biológicas, becario doctoral del CONICET y egresado de la Universidad Nacional de La Rioja, quien recibió el premio "Latin American Student Field Research Award", otorgado por la American Society of Mammalogists, una de las organizaciones científicas más prestigiosas del mundo en el estudio de mamíferos.
La distinción reconoce proyectos de investigación de campo desarrollados por estudiantes de doctorado de América Latina y premia trabajos que aportan conocimientos novedosos para la ciencia y la conservación de especies.
En diálogo con Radio La Torre, Carrizo explicó que su investigación está enfocada en los tucotucos, conocidos en algunas regiones riojanas como "ultutucos", pequeños roedores subterráneos cuya diversidad biológica aún es poco conocida por la comunidad científica.
“Son animales que parecen comunes porque están presentes en muchas zonas del país, pero en realidad sabemos muy poco sobre ellos”, explicó el investigador.
Una especie llena de misterios
El proyecto doctoral de Carrizo busca resolver interrogantes vinculados a la taxonomía de estos mamíferos, es decir, determinar con precisión cuántas especies existen realmente y cuáles son las diferencias entre poblaciones distribuidas en distintas provincias argentinas.
Según detalló, los tucotucos presentan características biológicas excepcionales. Aunque a simple vista pueden parecer similares, los estudios genéticos, morfológicos y de comportamiento revelan diferencias profundas entre ejemplares que habitan en regiones separadas por cientos o miles de kilómetros.
“Hay especies que viven en La Rioja, Córdoba, Salta o Chubut que parecen iguales, pero cuando se las estudia en profundidad se descubren diferencias sorprendentes”, señaló.
Para avanzar en la investigación, Carrizo y su equipo recorren distintas provincias del país realizando trabajo de campo. Durante semanas permanecen en los hábitats naturales de estos animales, observando su comportamiento, registrando vocalizaciones y recopilando información biológica clave para comprender su evolución.
Ingenieros invisibles de los ecosistemas
Más allá de su valor científico, los tucotucos cumplen una función fundamental en el equilibrio ambiental.
Carrizo explicó que estos roedores son considerados “ingenieros ecosistémicos” debido a su capacidad para modificar positivamente el suelo mediante la construcción de túneles y galerías subterráneas.
Estas estructuras favorecen la oxigenación de la tierra, mejoran la circulación del agua durante las lluvias y contribuyen al transporte de microorganismos beneficiosos para las plantas.
“Muchas veces son vistos como una plaga porque generan inconvenientes en algunas actividades productivas, pero en realidad cumplen un rol ecológico muy importante para la salud de los ecosistemas”, remarcó.
Un premio que permitirá seguir investigando
El reconocimiento internacional incluye un aporte económico destinado a financiar la segunda etapa de su trabajo doctoral, que lo llevará a recorrer provincias como Córdoba, Buenos Aires, Mendoza y La Pampa para continuar estudiando nuevas poblaciones de tucotucos.
Para Carrizo, el premio representa no sólo un respaldo académico a su investigación, sino también una oportunidad para seguir desarrollando ciencia desde La Rioja.
El investigador destacó además la importancia de fortalecer el sistema científico argentino y expresó su deseo de continuar trabajando en la provincia donde se formó profesionalmente.
“Para mí es muy importante poder seguir haciendo ciencia en La Rioja, aportar conocimiento desde el lugar donde nací y donde me formé”, sostuvo.
El reconocimiento internacional posiciona así a la investigación riojana en el mapa científico global y pone el foco sobre una especie tan habitual como desconocida, cuyo estudio podría aportar información clave para la conservación de los ecosistemas argentinos.

