
La Rioja profundiza el monitoreo científico de sus diques y analiza cómo impactan las sequías, incendios y lluvias en la calidad del agua
El Instituto de Servicios Ambientales realiza estudios físico-químicos, microbiológicos y de biodiversidad para evaluar el estado del agua y entender los cambios del ecosistema.
El presidente del Instituto de Servicios Ambientales, Christian Albrecht, confirmó que la provincia lleva adelante un monitoreo científico permanente en la mayoría de los diques riojanos con el objetivo de estudiar la calidad del agua y el comportamiento ambiental de cada ecosistema hídrico.
En diálogo con Radio La Torre, el funcionario explicó que los trabajos comenzaron hace más de dos años y actualmente ya transitan entre el tercer y cuarto año consecutivo de mediciones. Inicialmente, los análisis se realizaban todos los meses, aunque luego se decidió espaciar los controles cada dos meses debido a que no se registraban grandes variaciones en algunos embalses.
El monitoreo incluye extracción de muestras de agua para análisis físico-químicos y microbiológicos, además de estudios sobre algas, microalgas y fitoplancton. También se evalúa la presencia de aves migratorias y especies que habitan en torno a los espejos de agua, consideradas indicadores naturales del estado ambiental y la biodiversidad.
Según explicó Albrecht, los estudios abarcan casi todos los diques de la provincia y también sectores específicos como el río Huaco. Las tareas se realizan tanto en la zona norte como en los Llanos y otros puntos estratégicos de La Rioja.
El titular del organismo remarcó que el comportamiento de las aguas presenta una dinámica cambiante relacionada directamente con las precipitaciones, los períodos de sequía, el uso para riego y las variaciones ambientales de cada ecosistema. En ese marco, detalló que el nivel del agua, el pH y hasta la radiación solar modifican la presencia de microorganismos, peces, crustáceos y aves.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la referencia al impacto de los incendios y quemas en zonas cercanas a los diques. Albrecht sostuvo que cuando se producen lluvias posteriores a esos focos, las cenizas ingresan al agua y generan alteraciones en el ecosistema acuático debido a la saturación de carbono.
“Tratamos de analizar todas esas correlaciones y generar conclusiones científicas sobre cada suceso”, indicó el funcionario, quien además destacó que los resultados y avances de estos trabajos ya fueron expuestos en congresos y reuniones científicas.
El presidente del Instituto aclaró que la mayoría de los diques riojanos son utilizados principalmente para riego y consumo animal, aunque en algunos casos el agua también puede destinarse al consumo humano luego de procesos de potabilización y filtrado.
Además, señaló que el organismo brinda colaboración técnica a Aguas de La Rioja, al Ministerio de Agua y Energía y a distintos municipios, especialmente en análisis vinculados a perforaciones, napas y tomas de agua.
Otro aspecto destacado del monitoreo es su relación con la producción ictícola y el turismo. Albrecht reveló que el organismo participó en estudios vinculados a la siembra de pejerrey en algunos departamentos, mediante análisis de fitoplancton y zooplancton, fundamentales para garantizar alimento a los alevines y favorecer la repoblación de peces en los diques provinciales.
Finalmente, aseguró que el monitoreo continuará de manera permanente para comprender mejor la dinámica hídrica de cada ecosistema y fortalecer las políticas ambientales vinculadas al agua en la provincia.

