
La industria riojana advierte que los embargos son apenas una parte de una crisis mucho más profunda
El titular de UNIR advirtió que las medidas de Nación llegan tarde y no resuelven la crisis industrial. Señaló la caída del consumo, la falta de crédito y la competencia externa.
El presidente de la Unión de Industrias Riojanas (UNIR), Juan Carlos Serrano, consideró que las medidas anunciadas por el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, para suspender los embargos de ARCA sobre las cuentas de empresas representan una ayuda para el sector industrial, aunque advirtió que resultan insuficientes frente a la profundidad de la crisis económica.
En diálogo con Radio La Torre, Serrano sostuvo que las disposiciones llegan tarde y funcionan como un alivio transitorio, sin atacar los problemas estructurales que atraviesa la actividad productiva. “Es como tomar un ibuprofeno cuando tenés fiebre. Te puede bajar un poco la fiebre, muy levemente, pero no se atacan las causas”, graficó el dirigente industrial.
En ese sentido, explicó que las dificultades para cumplir con las obligaciones impositivas están directamente relacionadas con la caída de las ventas y la imposibilidad de muchas empresas de cubrir sus costos operativos.
Serrano reconoció que la suspensión de los embargos puede representar un pequeño salvavidas para aquellas industrias que llegan con lo justo a fin de mes y necesitan disponer de sus recursos para afrontar el pago de salarios. “Esto lo que hace es poder tener un poco más de oxígeno, pero seguimos viviendo en medio de la tormenta”, afirmó.
Sin embargo, remarcó que la medida no modifica el escenario de fondo: la caída del nivel de actividad, la falta de financiamiento y el deterioro del poder adquisitivo de los consumidores.
El titular de UNIR aclaró que el sector no rechaza la decisión del Gobierno nacional, sino que la considera un paliativo que debe estar acompañado por otras políticas económicas. “Está bien, en buena hora que se hace esto. Está bueno poder tener un poco más de oxígeno, pero falta más”, expresó.
Uno de los puntos centrales de su diagnóstico estuvo relacionado con la pérdida de capacidad de compra de los trabajadores y las dificultades para acceder a financiamiento.
Serrano señaló que actualmente los bancos prácticamente no ofrecen líneas de crédito competitivas para las empresas, mientras que los consumidores tienen cada vez más dificultades para llegar a fin de mes.
Para graficar el impacto de esta situación en la industria riojana, utilizó como ejemplo la comercialización de muebles y colchones. “¿Cómo le vendo un colchón o un mueble a una persona que está utilizando la tarjeta de crédito para ir al súper?”, planteó.
Según explicó, las familias priorizan actualmente los gastos esenciales y postergan la compra de bienes durables. Incluso, describió que muchas personas recurren al endeudamiento con tarjetas de crédito para poder llenar la heladera.
En ese contexto, consideró que la reactivación del consumo es indispensable para recuperar las ventas y sostener el funcionamiento de las fábricas.
Otro de los aspectos que generan preocupación en el sector industrial es la competencia con productos provenientes del exterior.
Serrano cuestionó las condiciones en las que deben competir las empresas nacionales frente a mercaderías importadas y reclamó igualdad de oportunidades. “Nosotros queremos competir, no es que queremos que se cierre la economía. Lo que queremos es poder competir de igual a igual”, sostuvo.
En esa línea, pidió que los productos fabricados en el país tengan condiciones impositivas y comerciales similares a las de los bienes importados.
Para explicar las dificultades, utilizó una comparación deportiva: “Es como tener que correr una maratón con una mochila de 50 kilos encima y competir contra un keniata. No vamos a poder ganar”.
Además, mencionó que, según los datos que citó durante la entrevista, solamente el 30% de los automóviles vendidos en Argentina son de origen nacional, mientras que el resto corresponde a vehículos extranjeros.
Para el dirigente, la apertura de las importaciones, en un contexto de bajo consumo y escasa actividad, profundiza las dificultades de las industrias locales.
Al referirse a las perspectivas del sector, Serrano reconoció que el principal objetivo de las empresas está puesto en sostener los puestos de trabajo y cumplir con las obligaciones salariales. “Nosotros lo que estamos trabajando básicamente hoy, el foco está puesto en poder cumplir con los compromisos con la gente. Poder llegar a pagar un sueldo de la mejor manera posible”, explicó.
También advirtió que cada empresa atraviesa una realidad particular frente al desafío de afrontar el pago del aguinaldo y mantener su estructura productiva.
En uno de los pasajes más contundentes de la entrevista, describió la situación que atraviesa la industria argentina: “Hoy es un día a día, es una supervivencia”.
Asimismo, consideró que el contexto económico no cambiará sustancialmente durante el próximo año y medio, por lo que las empresas deberán continuar haciendo esfuerzos para sostener sus actividades.
Serrano también señaló que las promociones comerciales siguen generando resultados, aunque ya no alcanzan para compensar la caída generalizada de las ventas.
Como ejemplo, explicó que anteriormente una empresa podía tener varios días buenos de comercialización durante una semana, mientras que ahora, con suerte, consigue tres jornadas positivas en un período de quince días.
Finalmente, confirmó que desde su empresa trabajan en nuevas promociones y descuentos para fin de año, con productos como colchones, respaldos, bauleras y muebles, además de distintas alternativas de financiación.

