
Karen Navarro alertó por la escalada de violencia y odio tras el ataque a mujeres trans en Palermo
La secretaria de la Mujer y Diversidad cuestionó la violencia organizada contra mujeres trans y advirtió sobre la naturalización de las agresiones. También vinculó el fenómeno con los discursos de odi
La secretaria de la Mujer y Diversidad de La Rioja, Karen Navarro, manifestó su preocupación por el ataque contra mujeres trans en los bosques de Palermo, CABA y advirtió sobre una escalada de violencia, hostigamiento y discursos de odio que, según consideró, está alcanzando niveles cada vez más preocupantes en el país.
Durante una entrevista con Radio La Torre, la funcionaria se refirió a las agresiones ocurridas durante la noche del sábado, cuando un grupo de jóvenes atacó a mujeres trans en un espacio público de la Ciudad de Buenos Aires. El episodio quedó registrado en videos que circularon en redes sociales.
Navarro sostuvo que el hecho presenta características especialmente graves por la organización previa de los agresores y por la decisión de registrar y difundir las imágenes de la violencia.
Según describió, los atacantes habrían coordinado la agresión mediante un grupo de WhatsApp y utilizaron cadenas, látigos y palos para golpear a las víctimas.
“Hay toda una situación de violencia y de casi te diría de tortura del otro, que está totalmente exacerbada y que no encuentra límite”, expresó.
La violencia convertida en espectáculo
Para Navarro, uno de los aspectos más preocupantes es la naturalización de las agresiones y la exposición pública de las víctimas a través de videos que terminan generando reacciones y comentarios en las redes sociales.
La funcionaria comparó este episodio con otros hechos de violencia registrados en el país, entre ellos situaciones de bullying protagonizadas por adolescentes, y advirtió sobre una conducta en la que la agresión parece transformarse en una forma de entretenimiento.
En ese sentido, consideró especialmente grave que quienes cometen estos ataques expongan sus propias acciones sin dimensionar las consecuencias del daño provocado.
“Ya es como impunidad total”, señaló al analizar la difusión de imágenes en las que los propios agresores muestran las situaciones de violencia.
La secretaria también recordó que históricamente las personas de la comunidad LGBT tuvieron que enfrentar situaciones de discriminación y esconderse para poder vivir libremente, por lo que consideró que el crecimiento de estos episodios representa un retroceso preocupante.
La advertencia sobre los discursos de odio
Durante la entrevista, Navarro vinculó la escalada de violencia con la legitimación de discursos de odio desde distintos espacios de poder.
Para explicar su mirada, utilizó una comparación con el funcionamiento de una familia: sostuvo que, cuando los adolescentes desarrollan conductas agresivas, son los adultos quienes deben intervenir y establecer límites.
Desde esa perspectiva, consideró que quienes ocupan responsabilidades institucionales también tienen la obligación de frenar los discursos violentos y evitar que se reproduzcan en la sociedad.
“Yo creo que lo que está pasando es que alguien arriba lo promueve y está descendiendo hacia la sociedad”, manifestó.
La funcionaria cuestionó particularmente los mensajes que, según su interpretación, se expresan desde la Presidencia y que tienen como destinatarios a periodistas, mujeres, integrantes de la comunidad LGBT y otros sectores vulnerables.
En ese marco, advirtió que la violencia no debe naturalizarse ni convertirse en una herramienta de confrontación social.
Una preocupación que también alcanza a La Rioja
Navarro amplió su análisis y señaló que la problemática de la violencia contra las mujeres también presenta indicadores preocupantes en la provincia.
Al respecto, mencionó que durante el primer semestre se registraron más de 670 casos bajo seguimiento en La Rioja: cerca de 450 en Capital y alrededor de 220 en el interior provincial.
También advirtió que se espera cerrar el año con un volumen elevado de situaciones y denuncias.
La funcionaria señaló que durante el año se lamentaron dos femicidios en la provincia y que existen 26 situaciones consideradas de riesgo altísimo, vinculadas con agresiones extremas e intentos de femicidio.
Explicó que, ante estos episodios, desde el área se trabaja en coordinación con las familias, la Policía, la Justicia y los municipios para reforzar la prevención en los lugares donde se producen los hechos.
Además, manifestó preocupación por el crecimiento de situaciones de violencia en el interior provincial, donde históricamente muchas mujeres tenían mayores dificultades para visibilizar las agresiones, denunciar o terminar vínculos violentos.
Finalmente, Navarro insistió en la necesidad de recuperar límites sociales e institucionales frente a las agresiones y de fortalecer el compromiso colectivo para evitar que la violencia siga avanzando.

