
Juan Enrique: “Este modelo de ajuste genera cierres de empresas y ya se perdieron 500 mil empleos”
El economista cuestionó el rumbo económico del gobierno nacional y alertó sobre un deterioro acelerado del consumo.
El economista de Sigma Global, Juan Enrique, trazó un duro diagnóstico sobre la situación económica y laboral en la Argentina, al sostener que el actual modelo económico “de ajuste permanente” está provocando un cierre sistemático de empresas y una fuerte pérdida de puestos de trabajo.
Según detalló, el impacto ya es significativo: “Han cerrado más de 20.000 empresas, 2.000 industriales, y se han perdido 500.000 puestos de trabajo”, afirmó. En ese sentido, vinculó directamente estos datos con políticas económicas que —según su mirada— ya se aplicaron en otros períodos de la historia argentina, como en las décadas del 70 y 90.
El economista también cuestionó el discurso oficial respecto al consumo y la inversión. “Decir que el consumo está volando es algo que no existe”, remarcó, y aseguró que los datos oficiales reflejan una caída sostenida en ventas durante más de un año.
Enrique explicó que la combinación de inflación persistente, salarios “planchados” y caída del poder adquisitivo está afectando directamente al consumo interno. A esto se suma —según indicó— el alto costo del financiamiento para las empresas.
“Para cambiar un cheque hay que pagar un 6% mensual, el doble que la inflación, y eso en dólares es insostenible”, ejemplificó, al advertir que este escenario vuelve inviable la competencia frente a productos importados.
Además, alertó sobre un fenómeno que calificó como “grave”: la inflación en dólares. “En dos años, Argentina tuvo una inflación en dólares del 25%, la más alta del mundo”, sostuvo.
El economista atribuyó el cierre de empresas a tres factores centrales: un tipo de cambio “planchado”, la apertura de importaciones y tasas de interés elevadas. “Ese combo hace imposible que las pymes puedan sostenerse”, señaló.
Para Enrique, estas decisiones no son coyunturales sino estructurales: “Esto es deliberado, ya pasó en otros momentos de la historia y ahora está ocurriendo lo mismo”, afirmó.
El análisis incluyó fuertes cuestionamientos al rumbo del Gobierno nacional, al que calificó como intransigente. “No van a cambiar el rumbo”, aseguró, y consideró que el deterioro económico está impactando en la imagen pública.
En ese marco, sostuvo que el descontento social comienza a reflejarse en encuestas y en la percepción general de la ciudadanía. “El enojo y el malestar ya están presentes”, afirmó.
Finalmente, Enrique planteó un escenario complejo hacia adelante y puso en duda la sostenibilidad del actual modelo en el tiempo. “Veo difícil que este esquema llegue a 2027”, expresó.
En esa línea, consideró que cualquier salida deberá darse dentro del marco institucional y democrático, aunque insistió en que la situación social y económica podría acelerar definiciones políticas en el corto plazo.

