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Juan Carlos Serrano, de UNIR: “Hoy toda la industria está trabajando semana a semana”

El vicepresidente de UNIR advirtió por la caída del consumo, el aumento de costos, las importaciones y las dificultades para acceder al crédito que atraviesan las industrias riojanas.

La industria riojana atraviesa un escenario de creciente incertidumbre, marcado por la caída del consumo, el incremento de los costos y las dificultades para acceder al financiamiento. Así lo describió Juan Carlos Serrano, vicepresidente de UNIR, al analizar la situación del sector productivo provincial y advertir que las empresas enfrentan cada vez mayores dificultades para proyectarse a largo plazo.

En diálogo con Radio La Torre, Serrano señaló que la estructura productiva de La Rioja tiene dos pilares centrales: la agroindustria y el sector textil, ambos con un fuerte impacto sobre la economía provincial. Según explicó, los dos sectores vienen siendo golpeados por distintas variables que se mantienen en el tiempo.

En el caso de la industria textil, sostuvo que existe una “caída enorme en el consumo”, a la que se suma el incremento de los costos y lo que calificó como una importación “desmedida y sin criterio” por parte del Gobierno nacional.

El dirigente empresario también remarcó que otras ramas industriales atraviesan dificultades similares. Mencionó particularmente la caída del consumo en el sector vitivinícola, tanto en el mercado nacional como internacional, junto con el aumento de los costos vinculados a los servicios.

“Todo lo que es energía, energía eléctrica y, en el caso del parque industrial, también el gas”, enumeró Serrano al referirse a algunos de los factores que presionan sobre las estructuras de costos de las empresas.

Para el vicepresidente de UNIR, la acumulación de estos problemas durante un período prolongado termina generando consecuencias concretas sobre la actividad y el empleo.

Serrano planteó además que la situación de las empresas está directamente relacionada con lo que ocurre en los hogares. Explicó que cuando las familias enfrentan incrementos de precios y servicios, reducen su nivel de consumo, lo que termina repercutiendo nuevamente sobre las empresas. “Así como nos afecta a las empresas, hay que destacar que también es lo que pasa a nivel familia”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que el escenario configura un “estancamiento de la economía” que, desde su perspectiva, podría mantenerse si continúan las actuales condiciones macroeconómicas.

Capacidad instalada y menor producción

Consultado sobre el nivel de utilización de la capacidad instalada en La Rioja, Serrano aclaró que la situación presenta diferencias según cada actividad.

Explicó que el sector de laboratorios y farmacéutico se encuentra “dentro de todo estable”, mientras que el resto de las actividades atraviesa niveles de utilización considerablemente menores y variables según cada rubro. “Hay algunos sectores que están en el 50, otros en el 60, otros en el 38 y va cambiando según el nicho que cada uno tenga”, detalló.

Para Serrano, el escenario resulta preocupante porque los menores niveles de producción también afectan las posibilidades de inversión. “Son volúmenes de producción por los cuales no se ha invertido por ese volumen”, señaló.

Uno de los conceptos más contundentes de la entrevista surgió cuando Serrano fue consultado sobre las perspectivas para los próximos años.

El vicepresidente de UNIR sostuvo que, en el contexto actual, las empresas dejaron de pensar en horizontes de largo plazo y deben concentrarse en resolver sus compromisos inmediatos. “Hoy creo que toda la parte industrial está semana a semana. Hoy se trabaja para los compromisos de esta semana y estamos enfocados en eso”, afirmó.

Según su análisis, proyectar a largo plazo se volvió particularmente complejo debido a la incertidumbre macroeconómica y a la competencia que representan determinados productos importados. “Que de la noche a la mañana te ingresen productos que compiten de manera desleal, es muy difícil”, sostuvo.

Dificultades para acceder al crédito

Serrano también se refirió a la situación del sistema financiero y aseguró que las empresas encuentran cada vez más limitaciones para acceder a herramientas de financiamiento.

Aunque aclaró que no se trata específicamente de su área, describió un escenario en el que existen menos líneas de crédito, mayores dificultades para obtener calificaciones y plazos más extensos para que los bancos analicen la situación de las empresas.

Según indicó, actualmente las calificaciones bancarias pueden demorar alrededor de 30 días, cuando anteriormente una empresa podía contar con una calificación durante seis u ocho meses.

El dirigente vinculó esta situación con el deterioro de los balances empresariales acumulado durante los últimos años. “Son balances que ya llevan tres años de una economía golpeada”, explicó, y agregó que muchas empresas presentan resultados negativos y perspectivas poco favorables, lo que incrementa el nivel de riesgo para las entidades financieras.

En ese escenario, sostuvo que “las herramientas que tenemos son muy limitadas y cada vez más”, mientras que los bancos también reducen su predisposición a prestar.

Una economía que excede las fronteras provinciales

Otro punto destacado por Serrano fue que la actividad industrial y agroindustrial riojana no depende exclusivamente del mercado provincial.

Según explicó, las empresas de estos sectores venden sus productos al resto del país, por lo que su desempeño está estrechamente relacionado con la evolución de la economía nacional.

Esta característica, sumada a la caída del consumo, los costos crecientes, las dificultades financieras y la competencia de productos importados, conforma —según su diagnóstico— un escenario en el que la industria tiene cada vez menos margen para planificar.

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