
“Hablar de suicidio no es promoverlo, es prevenirlo”
Natalia Scheller perdió a su hija de 19 años por suicidio. Desde entonces, recorre escuelas y medios con un mensaje clave: hablar de salud mental salva vidas.
“Perdí a mi hija Mily por suicidio y decidí levantar la voz”, cuenta Natalia Scheller, activista y docente, en diálogo con Radio La Torre en el marco del Día Internacional para la Prevención del Suicidio.
El 9 de diciembre de 2020, la vida de Natalia cambió para siempre. Su hija, de tan solo 19 años, transitaba una depresión diagnosticada, con medicación y tratamiento. Aun así, la tragedia llegó de forma inesperada. “Pensé que íbamos a terminar en una internación, jamás imaginé que el final sería el suicidio”, relató.
Tras ese doloroso episodio, Natalia inició un proceso de duelo que transformó en una causa. Hoy ofrece charlas y comparte su experiencia en escuelas y medios, no como especialista sino como madre que desea que ninguna familia más pase por ese dolor.
“Lo que hago no son capacitaciones. Doy mi testimonio. Me acerco a los jóvenes, los miro a los ojos y los invito a hablar. Porque hablar sana”, dice.
Scheller es profesora de nivel secundario y recalca la importancia de observar: no solo la conducta en casa, sino también en redes sociales. “Mi hija subió una foto feliz en la pileta, 12 horas antes de morir. Pero en casa había ataques de pánico, crisis nocturnas, silencios profundos. Lo que se ve por fuera no siempre refleja la verdad interna.”
Uno de sus mensajes centrales es desestigmatizar el tema: “Hablar de suicidio no es promoverlo, es prevenirlo. Hay que ponerlo en la mesa, en los medios, en las iglesias, en los grupos de amigos”.
Durante septiembre, conocido como el Mes de la Prevención del Suicidio, se redoblan esfuerzos para instalar el debate, aunque Scheller asegura que debe sostenerse todo el año.
También apunta a vacíos en la legislación actual. “Cuando Mily tenía 19 años, no podía acceder a información de su psiquiatra porque era mayor de edad. Los padres quedamos afuera de muchas decisiones y eso tiene que cambiar”, denunció, reclamando una reforma urgente a la Ley Nacional de Salud Mental.
Para quienes atraviesan situaciones similares, Scheller sugiere un primer paso claro: hablar y pedir ayuda. Y formar redes: con profesionales, con amigos, con quienes puedan brindar herramientas para acompañar a quienes sufren.
“El suicidio es un duelo difícil, lacerante. Pero estoy convencida de que contar mi historia puede evitar que otra familia pase por lo mismo”, concluyó.

