
“Esto es un vaciamiento”: denuncian reducción de personal y cierre de sucursales en el correo
Trabajadores del sector atraviesan una fuerte crisis: sueldos que no alcanzan y reducción de personal.
El secretario general del Sindicato de Empleados de Correos y Telecomunicaciones (SECyT), Víctor Aballay, advirtió sobre la delicada situación que atraviesa el sector, marcada por una fuerte pérdida del poder adquisitivo, reducción de personal y un proceso que, según denunció, afecta seriamente el funcionamiento del servicio.
En declaraciones a Radio La Torre, Aballay sostuvo que el conflicto tiene como eje central la cuestión salarial. “Hace años que venimos con dificultades, pero hoy la situación es insostenible. No tenemos paritarias libres desde hace dos o tres años y los aumentos que se imponen no reflejan la realidad económica”, afirmó.
El dirigente detalló que un trabajador con más de 10 años de antigüedad percibe alrededor de 700 mil pesos, una cifra que, según remarcó, “no alcanza a cubrir la canasta básica”. Incluso en categorías superiores, los ingresos continúan siendo bajos.
Ante este escenario, la federación nacional del sector resolvió iniciar un estado de alerta y asamblea permanente desde el viernes 17 de abril, con el objetivo de informar a los trabajadores y definir posibles medidas en un congreso nacional previsto para la próxima semana.
Aballay explicó que, pese a la intervención de la Secretaría de Trabajo de la Nación, no existe actualmente una conciliación obligatoria ya que el gremio no ha iniciado medidas de fuerza, aunque sí se encuentra en una instancia de tensión creciente.
“Pedimos un incremento urgente y la posibilidad de discutir una paritaria real, libre y acorde a la inflación”, sostuvo.
Uno de los puntos más críticos señalados por el sindicalista es la fuerte reducción de personal producto de los retiros voluntarios impulsados en el último tiempo.
En La Rioja, más de 54 trabajadores dejaron sus puestos, lo que redujo la planta total a apenas 96 empleados en toda la provincia. “Quedamos con una dotación mínima, lo que obliga a reorganizar el trabajo y recargar a quienes siguen”, explicó.
Esta situación impacta directamente en el servicio: algunas sucursales fueron cerradas y otras funcionan de manera parcial, con empleados que deben trasladarse entre distintas localidades para cubrir la atención.
El deterioro salarial también empuja a los trabajadores a buscar ingresos adicionales. “Muchos hacen changas, trabajan como choferes o en lo que puedan, pero aun así no alcanza”, indicó Aballay.
Además, remarcó que el esfuerzo laboral se ha multiplicado tras la reducción de personal, con trabajadores que “duplican o triplican tareas” para sostener la operatividad del servicio postal.
El dirigente fue contundente al cuestionar la política aplicada en el sector. Si bien reconoció que la empresa presenta superávit, denunció que esto se logra “a costa del trabajador”.
“Se redujo el personal en miles a nivel nacional y se sigue avanzando en un proceso de vaciamiento. No sabemos a dónde quieren llegar”, afirmó.
En ese sentido, reclamó que las ganancias se redistribuyan en mejoras salariales y condiciones laborales, en lugar de sostener un esquema que, según indicó, deteriora tanto a los trabajadores como al servicio.

