
“El plan económico está saliendo como el Gobierno nacional quiere”
Juan Manuel Gispert, economista del CEPA, advirtió que el modelo económico “destruye industria, comercio y construcción”.
El economista y politólogo Juan Manuel Gispert, integrante del Centro de Economía y Política Argentina (CEPA), lanzó una dura advertencia sobre el impacto del modelo económico nacional en las empresas y el empleo registrado.
En diálogo con Radio La Torre, Gispert aseguró que desde la asunción del presidente Javier Milei se destruyeron cerca de 300 mil puestos de trabajo registrados en todo el país, de los cuales alrededor de 200 mil corresponden al sector privado. “Lo más grave es la dinámica. No es solo que se perdió empleo, sino que el proceso se aceleró después de las elecciones legislativas”, sostuvo.
Según explicó, muchas empresas esperaban un cambio en la orientación económica, pero el respaldo electoral al Gobierno terminó consolidando el rumbo actual y aceleró decisiones de cierre y ajuste.
Gispert apuntó directamente contra la apertura de importaciones y el esquema económico nacional, al considerar que deja a las empresas locales en desventaja frente a mercados internacionales. “Se ha puesto a las empresas argentinas a competir de frente contra la industria china cuando nuestros costos de producción son mucho más altos”, afirmó.
El economista sostuvo que mientras se facilitan importaciones y compras internacionales, las empresas argentinas continúan enfrentando altos costos logísticos, impositivos y financieros. “Te facilitan traer un producto chino a la puerta de tu casa, pero al empresario argentino no le bajan impuestos ni costos laborales”, cuestionó.
En ese contexto, aseguró que la caída del consumo interno, el freno de la obra pública y la pérdida del poder adquisitivo golpean directamente a sectores como la industria, el comercio y la construcción.
Durante la entrevista, Gispert planteó que el actual programa económico no está fracasando, sino que avanza exactamente hacia el modelo que el Gobierno pretende consolidar. “No es que la economía no se está ordenando. Se está ordenando bajo la perspectiva que quiere el Gobierno nacional”, expresó.
En esa línea, indicó que sectores como el agro exportador, la minería, el petróleo y la intermediación financiera atraviesan un buen momento económico, pero advirtió que representan apenas una pequeña parte del empleo total del país. “Esos sectores representan entre el 9 y el 10% del empleo argentino. En cambio, industria, comercio y construcción concentran el 50% del empleo y son los sectores que peor la están pasando”, explicó.
Para el especialista, la consecuencia directa será una Argentina “con más desigualdad y más desempleo”.
Gispert también hizo referencia a las dificultades que atraviesan las industrias del interior del país, particularmente en provincias como La Rioja y Mendoza. “El fenómeno es clarísimo. No hay ninguna herramienta del Ministerio de Economía para sostener o ayudar al sector productivo argentino”, afirmó.
Además, remarcó que el acceso al crédito es prácticamente imposible para muchas empresas debido a las altas tasas y la caída de ventas.
Como ejemplo, mencionó casos vinculados a economías regionales: “Hay empresas de aceitunas en La Rioja que pasaron de producir a importar aceitunas. En Mendoza estamos importando vino fraccionado”.
Finalmente, Gispert comparó el esquema económico actual con el de la década de los 90 y aseguró que el Gobierno busca consolidar un modelo basado en estabilidad macroeconómica, aunque con fuertes costos sociales. “El modelo puede lograr estabilidad, inflación más controlada y tipo de cambio más estable, pero destruye el entramado productivo argentino”, señaló. Y concluyó: “La Argentina que estamos viendo es la Argentina que quieren construir”.

