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Docentes universitarios rechazan el acuerdo salarial y preparan protestas en todo el país

La Asociación Gremial Docente y la Conadu Histórica convocaron a una nueva medida de fuerza desde este martes 16 hasta el sábado 20 de junio.

En el marco del Congreso de CONADU Histórica, el dirigente y participante Juan Chade se refirió al rechazo de la propuesta salarial presentada por el Gobierno nacional para los docentes universitarios y confirmó que las medidas de fuerza continuarán a partir de este martes 16 de junio hasta el sábado 20. El reclamo se centra en la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento.

Durante una entrevista en Radio La Torre, Chade aclaró que no todos los sectores del frente universitario coincidieron con la decisión de rechazar la oferta oficial. Según explicó, dentro de CONADU Histórica existieron posiciones divididas respecto de la conveniencia de aceptar el acuerdo y continuar la discusión salarial desde una mesa de negociación abierta. "La propuesta del Gobierno contemplaba un incremento cercano al 21% y la posibilidad de seguir discutiendo las recomposiciones salariales pendientes en reuniones paritarias periódicas", señaló.

El dirigente explicó que el planteo oficial incluía además el reconocimiento de que ese porcentaje no representaba la totalidad de la recuperación salarial reclamada por los docentes universitarios, sino un anticipo dentro de una negociación más amplia que debía continuar durante los próximos meses.

Sin embargo, la mayoría de los congresales de CONADU Histórica decidió rechazar la firma del acuerdo, una resolución que, según Chade, podría tener consecuencias políticas y gremiales importantes.

Durante la entrevista, el representante universitario manifestó su desacuerdo con la decisión adoptada y sostuvo que resultaba más conveniente participar de las negociaciones que mantenerse al margen. "Nosotros entendíamos que era mejor sentarnos a discutir desde adentro y no desde afuera. Si no participamos de la mesa paritaria, perdemos capacidad de incidencia en las decisiones que se tomen", afirmó.

Asimismo, destacó que la propuesta oficial contemplaba la apertura de instancias periódicas de negociación para seguir revisando salarios y otros aspectos vinculados al sistema universitario.

En ese sentido, remarcó que además de la cuestión salarial se encontraban en discusión fondos destinados a universidades, hospitales universitarios, becas estudiantiles y programas de capacitación docente.

Uno de los puntos que más preocupación genera en el sector que acompañó la aceptación de la propuesta es la posibilidad de quedar excluidos de futuras negociaciones.

Chade indicó que, tras el rechazo de CONADU Histórica, otros sectores universitarios continuarán participando de las reuniones convocadas por el Gobierno nacional, mientras que su organización podría quedar fuera de esa instancia. "No sabemos si volverán a convocarnos. Ahora tendremos que seguir el proceso desde atrás mientras otros sectores permanecen en la mesa de negociación", expresó.

A pesar de las diferencias internas respecto de la estrategia gremial, Chade confirmó que la medida de fuerza resuelta por CONADU Histórica se sostendrá desde este martes 16 de junio.

No obstante, aclaró que la situación académica actual, marcada por el cierre del cuatrimestre y la toma de exámenes, genera particularidades en la aplicación de la protesta. "Los exámenes generalmente se toman porque perjudicarían tanto a los estudiantes como a los propios docentes. Estamos comunicando la decisión gremial y cada profesor resolverá cómo adherir", explicó.

Consultado sobre los montos concretos, Chade indicó que un docente universitario con dedicación semiexclusiva —uno de los cargos más habituales dentro del sistema universitario— podría acercarse al millón de pesos mensuales con la aplicación del incremento propuesto.

Además, destacó que el aumento tendría incidencia directa sobre el cálculo del aguinaldo correspondiente al primer semestre del año.

Según sostuvo, el reconocimiento por parte del Gobierno nacional de la existencia de una deuda salarial acumulada representaba un avance que debía aprovecharse para continuar negociando. "Por primera vez se reconocía que existía una deuda pendiente y que debía discutirse. Entendíamos que era una oportunidad para seguir avanzando", concluyó.

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