
Desde Niñez, Adolescencia y Familia explican cómo funcionan los hogares de cuidado
El subsecretario de Niñez, Adolescencia y Familia, Javier Ahumada, detalló cómo funcionan los dispositivos de cuidado y anticipó la próxima inauguración de un nuevo hogar.
El subsecretario de Niñez, Adolescencia y Familia de La Rioja, Javier Ahumada, brindó detalles sobre el funcionamiento de los dispositivos de cuidado alternativo de la provincia, luego de que un adolescente se ausentara del Hogar Niño Alcalde y regresara por sus propios medios.
En declaraciones a Radio La Torre, el funcionario explicó que estos espacios reciben a niños, niñas y adolescentes que atraviesan situaciones de vulneración de derechos y que, por diferentes circunstancias, necesitan ser apartados temporalmente de su entorno familiar.
Ahumada precisó que actualmente hay 27 niños y adolescentes alojados en los dispositivos de cuidado alternativo de la ciudad Capital, que cuentan con alrededor de 30 plazas distribuidas en tres establecimientos.
Al referirse al episodio ocurrido en el Hogar Niño Alcalde, Ahumada confirmó que el adolescente había ingresado al establecimiento durante el fin de semana y que era la primera vez que se encontraba alojado allí.
Según explicó, el joven regresó por sus propios medios luego de que se activaran los protocolos de búsqueda, con intervención de la Policía, la Justicia y la participación de la comunidad y los medios de comunicación.
El funcionario señaló que este tipo de situaciones no son habituales, aunque pueden ocurrir debido a las características de los dispositivos y a la propia etapa de la adolescencia.
“Ellos no están privados para nada de su libertad”, remarcó Ahumada, al explicar que los hogares buscan reproducir un entorno familiar y no funcionan como instituciones de encierro.
En ese sentido, sostuvo que los adolescentes pueden resistirse inicialmente a las normas de convivencia, pero aclaró que el Estado debe actuar ante una ausencia y poner en marcha los mecanismos necesarios para garantizar su cuidado.
Ahumada explicó que el ingreso de un niño o adolescente a un dispositivo de cuidado se produce después de evaluar una situación de vulneración de derechos y determinar que existe la necesidad de una medida de protección excepcional.
Sin embargo, aclaró que el alojamiento institucional no es la primera alternativa. Según indicó, alrededor del 90% o más de las medidas de protección que se adoptan en la provincia se desarrollan en el ámbito familiar y comunitario, mediante la intervención de abuelos, tíos, otros progenitores o referentes afectivos.
Cuando no existe una red familiar o comunitaria que pueda asumir temporalmente el cuidado, se recurre a los dispositivos alternativos.
El funcionario destacó que el propósito central es trabajar para revertir las circunstancias que originaron la vulneración de derechos y posibilitar que los niños y adolescentes regresen a sus familias cuando las condiciones lo permitan.
Para ello, los equipos técnicos realizan entrevistas, visitas a los hogares, evaluaciones sociales y abordajes psicológicos. También se trabaja en el fortalecimiento de las capacidades de crianza de los adultos responsables.
Estas medidas, explicó, están sujetas al control de legalidad de la Justicia, con intervención de los organismos correspondientes y la posibilidad de que los progenitores o responsables legales planteen su situación.
Cuando la restitución familiar no resulta posible y se agotan las alternativas, puede avanzar un proceso de adopción mediante la articulación con el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines de Adopción (RUAG).
El subsecretario señaló que el Estado debe garantizar las condiciones de cuidado durante toda la permanencia de los niños y adolescentes en estos establecimientos.
Entre las prestaciones mencionó la alimentación, el alojamiento, la atención médica y el acceso a la educación. Los chicos continúan asistiendo a sus escuelas y participan en espacios de primera infancia, actividades de fortalecimiento escolar, propuestas deportivas y culturales.
También indicó que se realizan traslados para garantizar los tratamientos médicos y otras actividades necesarias para su bienestar.
En cuanto al personal, Ahumada explicó que el Hogar Niño Alcalde cuenta con operadores de cuidado durante las 24 horas, cuidadoras capacitadas, una coordinación y un equipo interdisciplinario integrado por trabajadores sociales, psicólogos y abogados, además de profesionales de la salud.
Una vez que un niño o adolescente ingresa al sistema, se elabora un plan de intervención destinado a restituir sus derechos y coordinar el trabajo con la familia y las instituciones involucradas.
Ahumada anticipó que se encuentra próxima la inauguración de un nuevo hogar, ubicado sobre la avenida Primera de Marzo, junto al CES y frente al Hospital de la Madre y el Niño.
Según detalló, el establecimiento contará con mejores prestaciones y mayor capacidad, con el objetivo de fortalecer las condiciones de atención y cuidado.
El funcionario vinculó la necesidad de sostener estos dispositivos con el crecimiento de las situaciones de vulneración de derechos que deben abordar los equipos provinciales.
En ese marco, señaló que las dificultades socioeconómicas que atraviesan las familias pueden repercutir en situaciones de violencia intrafamiliar y afectar directamente a niños, niñas y adolescentes.
Finalmente, remarcó que el objetivo de los dispositivos es garantizar la protección integral de los chicos mientras se trabaja para que puedan regresar a un entorno familiar seguro o, cuando las circunstancias lo requieren, acceder a una alternativa de cuidado permanente.

