
Crisis industrial: aseguran que ya se perdieron más de 3.000 empleos y advierten que la situación podría agravarse
El presidente de la Unión Riojana de Industrias, Juan Carlos Serrano, aseguró que el sector atraviesa uno de sus momentos más críticos.
La industria riojana enfrenta uno de sus escenarios más complejos de los últimos años. Así lo afirmó el presidente de la Unión Riojana de Industrias (UNIR), Juan Carlos Serrano, quien advirtió que la prioridad de las empresas dejó de ser crecer para concentrarse en una sola meta: sostenerse y sobrevivir.
Durante una entrevista en Radio La Torre, el dirigente industrial sostuvo que el panorama actual está marcado por la falta de herramientas para la producción, la caída de las ventas y las dificultades para acceder al financiamiento. "Hoy la palabra que más utilizan los industriales es sostenerse y sobrevivir", resumió Serrano al describir el presente del sector.
Uno de los datos más preocupantes expuestos por el titular de UNIR es la pérdida de empleo registrada en los últimos dos años y medio. Según explicó, las estimaciones del sector indican que ya se destruyeron más de 3.000 puestos de trabajo directos en la industria riojana. "Son puestos de trabajo que duelen mucho porque son empleos en blanco, con convenios y paritarias nacionales. La economía riojana se resiente mucho cuando se pierden estos trabajos", señaló.
Serrano remarcó que el impacto no se limita al Parque Industrial de la Capital, sino que también alcanzó a distintas localidades del interior provincial.
El dirigente industrial planteó que la actividad manufacturera requiere planificación e inversiones de largo plazo, por lo que advirtió sobre las consecuencias que pueden generar los cambios bruscos en las políticas económicas. "Siempre la construcción es la tarea de una vida y la destrucción es la tarea de una etapa", expresó.
En ese sentido, sostuvo que muchas industrias fueron desarrolladas durante décadas y que su eventual recuperación demandará años de trabajo e inversiones.
Serrano explicó que las empresas enfrentan un escenario de fuerte contracción del consumo, al tiempo que deben afrontar mayores costos operativos.
Según indicó, la combinación de baja demanda, presión impositiva y dificultades crediticias genera un "ahogo" financiero que limita cualquier posibilidad de expansión.
Además, cuestionó las condiciones de competencia con productos importados, especialmente provenientes de Asia. "Nos dicen que compitamos, pero no competimos contra una empresa china. Competimos contra todo el Estado chino, que subsidia, financia y acompaña a sus industrias", afirmó.
De acuerdo con su análisis, mientras las industrias nacionales afrontan incrementos de costos energéticos e impositivos, los productos importados ingresan al mercado con menores barreras, reduciendo las posibilidades de sostener la producción local.
El presidente de UNIR destacó además que la industria tiene una característica diferencial respecto de otras actividades económicas: genera ingresos provenientes de otras provincias. "Ninguna industria vive solamente del mercado riojano. Vendemos a otras provincias y esos recursos ingresan después a la economía local", explicó.
Por ello, advirtió que cada cierre de fábrica no sólo implica pérdida de empleo, sino también una menor circulación de recursos dentro de la provincia.
Consultado sobre las perspectivas para los próximos meses, Serrano fue cauto y sostuvo que no observa señales de recuperación en el corto plazo. "Crecer con estas políticas y con las herramientas que tenemos hoy es muy difícil", afirmó.
También señaló que, a su criterio, sólo algunos sectores específicos muestran indicadores positivos, mientras que gran parte de las actividades productivas continúan registrando retrocesos.
Finalmente, insistió en que la recuperación económica requiere que todos los sectores productivos participen del crecimiento. "Un país se da vuelta cuando crecen todos los sectores. No solamente algunos", concluyó.

