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Carne de burro en góndolas: advierten que su venta es ilegal y alertan por riesgos sanitarios

El veterinario José Caminos explicó que la carne de burro puede consumirse, pero su comercialización es ilegal en Argentina.

En medio del debate nacional por la presunta comercialización de carne de burro en distintos puntos del país, el médico veterinario José Caminos, de la Universidad Nacional de La Rioja sede Chamical, aportó claridad sobre un tema que genera preocupación tanto en consumidores como en autoridades sanitarias.

El especialista fue categórico al explicar que, en Argentina, la carne de equinos —incluida la de burro— no está contemplada dentro del Código Alimentario Argentino, lo que la deja fuera del circuito legal de consumo. “No se incluye la carne de équidos dentro de las carnes autorizadas para consumo”, señaló, remarcando que se trata de una cuestión normativa que excede el ámbito académico.

En ese sentido, Caminos explicó que la legislación vigente también prohíbe la comercialización de cualquier tipo de carne que no haya sido faenada en un frigorífico o matadero habilitado. Por eso, advirtió que la aparición de este tipo de productos en góndolas expone una situación irregular: “Si está en venta, sin duda hay irregularidades o faenas clandestinas”, sostuvo.

Sin embargo, el veterinario hizo una distinción clave: desde el punto de vista biológico, la carne de burro sí es apta para el consumo humano y, de hecho, se consume en otros países. Incluso, Argentina es uno de los principales exportadores de carne equina. El problema, aclaró, no es la aptitud del producto en sí, sino la falta de habilitación para su comercialización en el mercado interno. “El consumo puede darse, pero representa una irregularidad”, sintetizó.

Más allá del marco legal, el profesional puso el foco en los riesgos sanitarios asociados a este tipo de prácticas informales. Explicó que los controles en frigoríficos cumplen un rol clave en la prevención de enfermedades zoonóticas, como la tuberculosis, que aún hoy es una de las principales causas de muerte a nivel mundial.

“Los mataderos son un filtro sanitario fundamental. Allí se inspecciona cada pieza de carne y se descartan aquellas que presentan anomalías”, detalló. En contraposición, advirtió que la carne proveniente de circuitos clandestinos no pasa por ningún tipo de control, lo que incrementa considerablemente el riesgo para la salud.

Además, subrayó que muchas enfermedades pueden transmitirse no solo por el consumo, sino también durante la manipulación de alimentos antes de su cocción. “El riesgo está en todo el proceso, no solo en el plato final”, indicó.

Finalmente, Caminos remarcó la importancia de la educación alimentaria y sanitaria como herramienta clave para prevenir este tipo de problemáticas. “Si la población mejora su conocimiento sobre manipulación de alimentos, se reducen notablemente los riesgos”, concluyó.

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