
Capital avanza con un plan para instalar 22 nuevos semáforos
La primera intervención ya funciona en la zona sur y anticipan nuevas obras.
La Municipalidad de La Rioja puso en marcha un ambicioso plan de semaforización que contempla la instalación de 22 nuevos semáforos en intersecciones consideradas de alta conflictividad vial, con el objetivo de reducir la cantidad de siniestros y ordenar el tránsito en distintos sectores de la Capital.
Así lo confirmó la subsecretaria de Tránsito y Transporte del Municipio, Carolina Dáscola, quien explicó que la iniciativa forma parte del eje de trabajo orientado a construir una ciudad "más segura, ordenada y limpia", mediante una importante inversión en infraestructura y logística.
La primera intervención ya está en funcionamiento
El primer semáforo fue habilitado en la intersección de avenida Ramón Navarro y René Favaloro, una esquina que, según los relevamientos técnicos y los reclamos vecinales, presentaba un alto nivel de riesgo.
Dáscola indicó que se trata de uno de los dispositivos más solicitados tanto por especialistas como por los propios vecinos debido a la complejidad del tránsito en ese sector.
Además, reveló que durante los horarios considerados de mayor circulación —entre las 7.30 y las 8.30, y entre las 12.30 y las 14.30— transitan más de 1.300 vehículos por esa intersección, dato obtenido a partir de relevamientos realizados por el área municipal y complementados con información del Observatorio del 911 de la Provincia.
La funcionaria remarcó que la incorporación de semáforos no alcanza por sí sola para disminuir los siniestros viales y sostuvo que el cumplimiento de las normas depende también del compromiso ciudadano.
En ese sentido, afirmó que la problemática es principalmente cultural, ya que las campañas de educación vial demuestran que la mayoría de los conductores conoce las normas, pero muchas veces decide no respetarlas. "La gente conoce la normativa; el problema es que no la cumple", resumió.
Aumentaron los siniestros graves
Respecto de las estadísticas actuales, Dáscola informó que la cantidad total de siniestros se mantiene en niveles similares a los del año pasado, aunque advirtió una situación preocupante: crecieron los hechos con lesiones graves.
Por ese motivo sostuvo que los nuevos semáforos apuntan principalmente a regular la velocidad y ordenar el flujo vehicular, aunque aclaró que ninguna infraestructura puede reemplazar la responsabilidad individual. "La multa o el semáforo no salvan vidas si la persona decide no respetarlos", enfatizó.
La subsecretaria explicó que la colocación de nuevos dispositivos responde a estudios técnicos y no únicamente a pedidos de vecinos.
Según precisó, para instalar un semáforo deben cumplirse dos condiciones fundamentales:
Alto flujo vehicular.
Elevada tasa de siniestralidad.
En aquellos sectores donde esas variables no se presentan, el Municipio analiza otras alternativas como reductores de velocidad, tachas, mejoras en la demarcación horizontal o nueva cartelería.
Los próximos sectores que están bajo análisis
Dáscola adelantó que el plan continuará durante los dos años restantes de la actual gestión, con la intención de incorporar uno o dos semáforos por mes. Entre los lugares que actualmente son evaluados aparecen: inmediaciones de la Universidad; la intersección de Santa Rosa y Ramón Navarro; otros puntos que serán anunciados a medida que finalicen los estudios técnicos.
Finalmente, la funcionaria destacó el trabajo conjunto con la Policía de la Provincia, el sistema 911 y distintas áreas municipales para recopilar información sobre la dinámica del tránsito y definir las intervenciones prioritarias. "Nuestro objetivo es reducir la siniestralidad, pero eso no podemos lograrlo solos. Necesitamos el compromiso de todos los ciudadanos", concluyó.

