
Cae la imagen de Milei: crece la desaprobación en medio de la crisis económica
Claudio Montiel advirtió que la caída del poder adquisitivo impacta en la imagen de Javier Milei. La desaprobación supera el 53% y se consolida un clima social crítico.
El escenario económico comienza a reflejarse con claridad en el plano político. Así lo señaló en Radio La Torre, Claudio Montiel, director de la consultora Zentrix, al analizar el último Monitor de Opinión Pública, que evidencia un deterioro en la imagen del presidente Javier Milei y en la evaluación de su gestión.
De acuerdo al relevamiento, la desaprobación del Gobierno nacional alcanzó el 53,3%, con un crecimiento significativo respecto a mediciones anteriores, mientras que la aprobación se ubicó en el 38,5%. Este cambio consolida una tendencia negativa en la percepción social sobre la gestión libertaria.
Montiel explicó que este comportamiento no puede analizarse de manera aislada, sino en directa relación con el contexto económico que atraviesan los hogares. La caída del poder adquisitivo, las dificultades para llegar a fin de mes y el creciente endeudamiento generan un impacto directo en la forma en que la sociedad evalúa al Gobierno.
En ese sentido, remarcó que la relación entre economía e imagen política es cada vez más evidente. Cuando el deterioro deja de ser una expectativa y se vuelve una experiencia concreta en el bolsillo, la tolerancia social disminuye y la evaluación de la gestión se ajusta en consecuencia.
“El ajuste ya no es una proyección, se vive en lo cotidiano”, sintetiza el análisis. En este marco, la desaprobación no responde únicamente a factores coyunturales, sino a un proceso más profundo vinculado a las condiciones materiales de vida.
Además, el informe refleja que una parte importante de la población tiene una visión crítica sobre la situación general del país, lo que refuerza el clima de malestar. Esta percepción se articula con una creciente desconfianza en las políticas económicas implementadas y en su capacidad para mejorar los ingresos en el corto plazo.
Montiel también advirtió que, a diferencia de otros momentos, el actual contexto muestra una convergencia entre la percepción personal y la evaluación del país, lo que reduce el margen de respaldo político. En otras palabras, cuando la crisis se siente directamente en la economía doméstica, el impacto en la imagen presidencial es más rápido y profundo.
De esta manera, los datos configuran un escenario desafiante para el Gobierno nacional, donde el rumbo económico no solo condiciona la dinámica social, sino también la estabilidad de su capital político.

