
Bahía Blanca: entre la tragedia, la incertidumbre y la solidaridad tras la inundación
El periodista bahiense Franco Giunchiglia brindó un crudo testimonio sobre la situación que atraviesa la ciudad tras la devastadora inundación.
La ciudad de Bahía Blanca vive uno de sus momentos más críticos tras la feroz inundación que dejó calles anegadas, viviendas destruidas y una comunidad en shock. En comunicación con Radio La Torre, el periodista local Franco Giunchiglia relató la situación actual y el esfuerzo de los bahienses por salir adelante. "La ciudad de a poco se está levantando, pero aún queda mucho por hacer. Sacar el barro de las casas es una tarea titánica, y las pérdidas materiales han sido totales", expresó.
A la angustia por la devastación se suma la preocupación por las personas desaparecidas. "Hay tres menores que siguen siendo intensamente buscadas, y se teme que el número de fallecidos pueda aumentar", advirtió Giunchiglia. La geografía del lugar complica las tareas de rescate, ya que la zona afectada es de marea, lo que dificulta el acceso y la identificación de posibles víctimas.
En el plano político, la presencia del presidente Javier Milei generó diversas reacciones. Si bien su llegada fue vista como un gesto institucional, las declaraciones que realizó no fueron bien recibidas por muchos habitantes. "Ya en 2023, cuando un tornado golpeó Bahía Blanca, Milei afirmó que la ciudad no podría recuperarse por sus propios medios, dejando entrever la falta de apoyo del Gobierno Nacional. Ahora, su presencia no generó muchas expectativas", comentó el periodista.
Mientras tanto, la solidaridad se hace sentir desde distintos puntos del país, con donaciones de alimentos, colchones y artículos de limpieza. Desde La Rioja, clubes deportivos, organicaciones y el gobierno de la provincia han impulsado campañas para colaborar con los damnificados. "Es emocionante ver los camiones llenos de ayuda que llegan a las zonas más afectadas", destacó Giunchiglia, aunque también advirtió sobre la necesidad de que la distribución de los recursos sea equitativa.
Con el paso de los días, los bahienses intentan retomar sus vidas, aunque el camino hacia la normalidad parece lejano. "La gente tiene que volver a trabajar, pero muchos lo han perdido todo. La reconstrucción no será fácil", concluyó el periodista.

