
Aumenta el precio del pan: estiman subas de hasta 25% desde el lunes
Desde la Asociación de Industriales Panaderos advierten que el sector lleva siete meses sin actualizar valores y enfrenta fuertes subas en costos.
El precio del pan volverá a aumentar en la provincia de La Rioja a partir del próximo lunes. Así lo confirmó el presidente de la Asociación Civil de Industriales del Pan y Afines de la provincia, Oscar Carrizo, quien explicó que el incremento promedio será de entre un 20% y un 25%, impulsado por el aumento sostenido de costos en el sector.
En declaraciones radiales, Carrizo señaló que el rubro panadero mantuvo los precios congelados durante siete meses, mientras que la inflación acumulada en ese período ronda el 20%. A esto se suman subas constantes en servicios, combustibles, salarios y materias primas.
“El sector está complicado. Nosotros llevamos siete meses sin subir nuestros productos, pero los costos no paran de aumentar. Los servicios suben, el combustible también y las materias primas. Así se vuelve insostenible mantener los mismos precios”, explicó.
Según detalló, el incremento afectará principalmente a los panificados de mesa, como el pan francés, las grasas y otros productos similares, con una suba promedio del 20%. En tanto, las especialidades, como facturas, medialunas y otros productos de panadería, podrían aumentar entre un 25% y un 30%, dependiendo de la calidad de los insumos utilizados.
Carrizo explicó que actualmente los panaderos venden el kilo de pan a los repartidores a unos 1.100 pesos, valor que —según indicó— se mantiene desde hace varios meses pese al aumento generalizado de costos.
“Durante todo este tiempo nuestro ingreso fue el mismo, mientras las escalas salariales se actualizan cada tres meses y los servicios suben de manera permanente. La rentabilidad hoy es mínima”, afirmó.
El dirigente también advirtió que el sector registra una caída en el consumo anual de entre el 18% y el 22%, aunque aclaró que no necesariamente implica que la población haya dejado de consumir pan.
Según su análisis, muchas familias optan por comprar harina y elaborar pan en sus casas para reducir gastos.
“Estoy seguro de que esa gente no dejó de comer pan. Probablemente lo que hizo fue comprar la harina y hacerlo en su casa para ahorrar el costo de la panadería”, sostuvo.
Carrizo también señaló que la situación económica impactó en el funcionamiento de algunas panaderías. Según indicó, pequeños emprendimientos y establecimientos de menor escala tuvieron que cerrar, mientras que otros propietarios recurrieron a vender bienes para sostener sus negocios.
“Hubo panaderías pequeñas que no pudieron aguantar. Incluso colegas importantes tuvieron que vender propiedades para acomodarse económicamente y poder sostener la actividad”, explicó.
De acuerdo a la estimación realizada por el representante del sector, desde el lunes el precio del kilo de pan podría ubicarse entre los 2.600 y 2.800 pesos, aunque aclaró que cada comercio definirá sus valores según su estructura de costos.
“Siempre digo lo mismo: la gente tiene que caminar y buscar precios, porque también los va a encontrar”, concluyó.

