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A 50 años de La Noche de los Lápices, convocan a recordar y debatir sobre los derechos estudiantiles

El colectivo Atipanaku realizará este viernes una actividad con testimonios, imágenes y una muestra para recuperar esa historia.

A 50 años de La Noche de los Lápices, el colectivo Atipanaku realizará este viernes 18 de septiembre una actividad en La Rioja para recordar a los estudiantes perseguidos durante la última dictadura y poner en debate la vigencia de los derechos educativos y sociales.

La convocatoria será a las 19 horas, en el espacio conocido como el “expasillo”, ubicado en San Nicolás de Bari 669, en el centro de la ciudad. La propuesta incluirá testimonios de personas que vivieron aquella época, imágenes y una muestra vinculada con los hechos ocurridos en La Plata y con la persecución a estudiantes en distintos puntos del país.

Azucena de la Fuente explicó que Atipanaku nació a partir del acompañamiento a los Jubilados Insurgentes que se concentraban en la plaza. Según relató, posteriormente se fueron incorporando personas vinculadas al arte, organizaciones políticas y otros grupos que confluyeron en una idea común: trabajar por la igualdad de derechos, la justicia y la libertad.

Sobre La Noche de los Lápices, De la Fuente señaló que el episodio ocurrido en La Plata estuvo protagonizado por jóvenes militantes que participaban activamente en centros de estudiantes y otros espacios de organización. Remarcó que la lucha no se limitaba al boleto estudiantil, sino que también involucraba la participación de los estudiantes y su incidencia en ámbitos educativos.

La entrevistada sostuvo que los jóvenes fueron secuestrados y torturados durante la dictadura y señaló que diez de ellos continúan desaparecidos, mientras que cuatro sobrevivieron.

A su vez, planteó que la persecución a estudiantes y jóvenes militantes no se produjo únicamente en La Plata, sino que tuvo expresiones en distintas provincias, incluida La Rioja. En ese sentido, mencionó los casos de Alberto Ledo y Horacio “Negrito” Heredia, a quienes vinculó con espacios universitarios, laborales, sindicales y con la pastoral de Angelelli.

El recuerdo desde La Rioja
De la Fuente también aportó su propio testimonio. Relató que fue detenida en 1975 cuando ya era docente y que permaneció un año en una cárcel de La Rioja antes de ser trasladada al penal de Devoto, donde estuvo otros seis años.

Según contó, en Devoto fueron concentradas mujeres detenidas bajo la acusación de ser “subversivas”. Frente a las condiciones de encierro, relató que junto a otras compañeras desarrollaron distintas formas de resistencia cotidiana, entre ellas realizar manualidades, compartir elementos y recuperar espacios de compañerismo. “Somos personas”, fue la idea que, según explicó, buscaban sostener frente a condiciones que consideraban inhumanas.

La experiencia posteriormente derivó en iniciativas de memoria colectiva. De la Fuente contó que, junto con expresas políticas de Córdoba y otras compañeras, comenzaron a trabajar en “Bordando Luchas de ayer y de hoy”, una propuesta que utiliza el bordado para recuperar nombres y acontecimientos vinculados con la memoria histórica.

En esa línea, señaló que también participaron de “30.000 agujas por la memoria”, iniciativa en la que se bordaron nombres de desaparecidos y se elaboraron rollos que luego fueron llevados a movilizaciones.

La mirada sobre los jóvenes y la escuela
Durante la entrevista, De la Fuente y Azucena de la Fuente también relacionaron aquella experiencia histórica con situaciones actuales dentro de las escuelas.

De la Fuente cuestionó que todavía existan restricciones vinculadas con el uso de gorras, el corte de pelo, los piercings o la apariencia de los estudiantes. Consideró que esas características no determinan si un alumno es mejor o peor estudiante.

En el mismo sentido, la otra integrante de Atipanaku relató el caso de un estudiante que había sido abanderado de una escuela riojana y que, durante el acto de fin de curso, se presentó con un gorro que finalmente se quitó al entregar la bandera. Debajo llevaba un corte de pelo teñido, situación que utilizó como ejemplo para plantear el debate sobre las normas de apariencia en las instituciones educativas.

Para las integrantes del colectivo, el objetivo de la actividad es recuperar la memoria de aquellos estudiantes y, al mismo tiempo, abrir una discusión sobre los derechos conquistados a través de diferentes luchas sociales.

Una invitación a estudiantes, docentes y artistas
La actividad del viernes está dirigida especialmente a jóvenes, estudiantes secundarios y docentes, aunque la convocatoria también se extiende a artistas que quieran participar.

De la Fuente destacó que buscan transmitir que la militancia juvenil de aquella época también estuvo atravesada por la alegría y la participación, y no solamente por los acontecimientos represivos posteriores.

Además, Atipanaku anunció su participación en una convocatoria denominada Marcha de la Bronca, prevista para el 19 de septiembre. De la Fuente señaló que el colectivo se encuentra convocando a distintos sectores y organizaciones para participar de una movilización abierta.

Según explicó, la propuesta busca expresar reclamos frente a medidas del Gobierno Nacional que el colectivo considera injustas y visibilizar también situaciones que afectan a la región.

La agenda de Atipanaku, de acuerdo con lo expresado durante la entrevista, combina así actividades de memoria, testimonios, expresiones artísticas y participación colectiva, con especial énfasis en la defensa de derechos y en el protagonismo de las nuevas generaciones.
 

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